La espera del peso

Buenas noticiaspara quienes no tienen la fuerza de voluntad para perder peso: un nuevo estudio sugiere que romper tu dieta durante dos semanas podría ayudarte a reducir la cintura. No importa cuál sea el régimen dietético que elija la persona, es inevitable que la pérdida de peso disminuya en algún momento. Por ello, investigadores de la Universidad de Tasmania, Australia, empezaron a sospechar que alternar dos semanas de dieta con dos semanas de ingesta normal podrían ayudar a las personas a superar este estancamiento.

Para probar su teoría, solicitaron 51 hombres obesos como voluntarios para un estudio que comparó una dieta continua con otra que incluyó interrupciones. Un grupo redujo el consumo calórico más o menos en un tercio de sus necesidades individuales durante 16 semanas consecutivas. El grupo experimental siguió las mismas restricciones calóricas durante dos semanas y, luego, abandonó la dieta las dos semanas siguientes; y repitió este ciclo durante un total de 16 semanas.

Al finalizar el estudio, publicado en International Journal of Obesity, quienes siguieron la dieta intermitente habían perdido 47 por ciento más peso que los sujetos sometidos a la dieta continua. Y los hombres que disfrutaron de descansos mantuvieron, en promedio, una pérdida de ocho kilogramos durante seis meses posteriores al estudio: un resultado impresionante, considerando que muchas personas no logran conservar sus pesos objetivo al terminar la dieta.

La estrategia experimental evitó el temido estancamiento, la falta de reducción de peso que suele ocurrir después de unas cuantas semanas. ¿Por qué? Nuestra tasa metabólica basal (o en reposo) se ralentiza cuando reducimos las calorías, haciendo que nuestros cuerpos se vuelvan menos eficaces para eliminar el peso, un fenómeno crítico para la supervivencia, pero frustrante para quienes siguen una dieta al pie de la letra. La estrategia intermitente evitó esa ralentización. “De alguna manera, mantuvieron estimulados sus organismos”, dice Krista Varady, investigadora externa que estudia nutrición y pérdida de peso en la Universidad de Illinois.

Varady señala que los descansos no fueron días de “trampa”, pues los integrantes de ese grupo mantuvieron su peso durante el periodo de descanso, pero no cedieron a los atracones, necesariamente. Con todo, considera que, probablemente, es más seguro darse algunos permisos durante un mes de dieta, “a condición de que la gente no se desvíe, psicológicamente”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek