“Olvídate del narco, todo es corrupción”: Marimar Vega

CON MÁS DE UNA HORA de anticipación, Marimar Vega arriba a la función de “El Otro Lado de la Cama” —el musical en el que participa—. Tal vez imaginaba que tendría tiempo de ensayar y relajarse antes de subir al escenario, pero Newsweek en Español altera su rutina. La hija del legendario actor mexicano Gonzalo Vega se sienta a platicar con nosotros en la primera fila del Foro Chapultepec, lugar donde se presentó hasta principios de agosto, antes de salir de gira nacional con esta obra. Todo esto previo a estrenar “La Boda de Valentina” en 2018, en el que considera su papel más demandante.

Debutó en el cine en “Daniel y Ana”, de Michel Franco, uno de los directores mexicanos más importantes de la actualidad y es casi musa de Manolo Caro, otro cineasta joven, tanto en sus obras de teatro como en sus exitosas películas. Dice que ambos son sus amigos y no cuesta trabajo creerlo, pues demuestra claramente la mayor enseñanza que le dejó su padre: respeto por su profesión y los que la rodean. Así que mientras el resto del elenco comienza a llegar, preparando el escenario y vocalizando los temas que cantarán, ella responde con paciencia y tranquilidad nuestras preguntas.

—¿Qué peso o responsabilidad tuvo en ti ser hija de Gonzalo Vega?

—Creo que ninguna de las dos. Ni peso ni responsabilidad. Bueno, responsabilidad sí, pero como cualquier hija, creo que uno siempre quiere que sus papás estén orgullosos de uno. Que todo el trabajo tan difícil que hacen las mamás y los papás se lo recompenses con que estén orgullosos de ti. Esa puede ser la responsabilidad. Al nivel actoral, al contrario, creo que me siento muy afortunada que mi papá se haya podido dedicar a los mismo que yo. Que es una persona que todo mundo admiraba, que la gente lo quiere mucho. Siempre que trabajo en un lugar donde él trabajó, hablan muy bien de él, lo respetan mucho. Eso siempre va a ser muy bonito.

—¿Cuál fue la última película de él que viste?

—“Nosotros Los Nobles”, fue la última película que vi. Luego de repente encontré en la tele con mi esposo “El Lugar Sin Límites” y vimos un cacho. No sé, es muy raro. Es raro porque para mí nunca va a dejar de ser mi papá, entonces es muy chistoso verlo, separarlo y verlo como un actor.

—¿Películas tuyas ves?, ¿cuál fue la última?

—Pues vi el corte de “La Boda de Valentina”. Pero me es muy difícil verme, no me gusta. Es raro verse, es raro escucharse, dices “¿así hablo?, ¿así me veo?” Y uno como actor, bueno no sé si todos, pero yo soy muy objetiva, pero soy muy crítica también. Muchas veces me cuesta como ver y decir “ay, qué bien está”, siempre es “y si hubiera hecho…” No es fácil verse, pero es bueno. Es bueno verse, porque además uno se ve sus vicios, sus mañas, dices “no, aquí estoy haciendo lo mismo”.

—¿Crees que el cine deba tener un mensaje o abordar alguna problemática social?

—Creo que todos los que tenemos la oportunidad de tener un micrófono o una cámara o algo y que muchas personas nos vean, sí tenemos una responsabilidad, en general. Sí lo veo distinto cuando estás actuando, porque sería muy difícil juzgar si te toca un proyecto de narcotráfico, si lo vas a hacer o no, porque no quieres que la gente vea eso. Ya es un tema muy delicado. Creo que también son etapas de la carrera de uno, hay momentos en los que uno ya sólo quiere hacer comedias y contar cosas bonitas y en otros no. Creo que el deber de nosotros es el entretenimiento, nada más, si por consecuencia alguien se lleva algo o aprenden algo, los dejas pensando, pues es mejor todavía.

—¿Cómo te afectan este tipo de noticias o situaciones difíciles en el país?

—Yo prefiero a veces pecar de ignorante. De verdad no veo las noticias, porque no puedo. No puedo porque entonces no saldría a la calle. Prefiero pensar positivo, tener como buena onda y tratar de no ver. Sí, podría ser como tapar el sol con un dedo, pero tampoco se puede hacer mucho, uno hace desde su trinchera lo que puede hacer y trata con respeto a la gente con la que trabaja y ayudas a quien puedes ayudar en cortito. Pero sí es terrible, ver las noticias cómo nos estamos destruyendo unos a los otros y la violencia, es tristísimo.

—A veces la corrupción en México también afecta la industria del entretenimiento.

—Sí, creo que la corrupción es uno de los principales problemas de nuestro país. Ahora estaba viendo la serie de “El Chapo” y es eso. Todo es corrupción, olvídate del narco, todo es corrupción. Terrible. El dicho de “con dinero baila el perro” en este país sí, desgraciadamente así es.

—¿Tú cómo afrontas esta situación en tu vida?

—No tengo idea. Te digo, uno desde su lugar. Nunca hacerlo, nunca dar una mordida. Tratar de seguir las reglas, las normas, aunque nadie lo haga, aunque sea hacerlo tú y poner siempre el ejemplo de intentar hacer las cosas bien. Es una realidad, si todos lo hiciéramos, todo dejaría de pasar. Es desde el individual para que se convierta en algo grupal.

—¿Cuál fue el último libro que leíste?

—Lo estoy leyendo aquí, va a estar muy raro. Son cosas de estas raras que yo leo. (Se agacha para sacar de su mochila un ejemplar titulado “Raise Your Vibration”, en inglés, del autor Kyle Gray). No me está gustando tanto, son más ejercicios, más que otra cosa y no pensé que fueran ejercicios. Como para… son de esas cosas espirituales que a mí me gusta leer. Para elevar tu vibración en la vida.

—¿El último comentario ofensivo que recibiste en tus redes sociales?

—Siempre. ¿Cuándo fue? Ah, alguien, porque no entienden. Subí algo en mi negocio, yo tengo un negocio con mi hermana de postres orgánicos, donde hay opciones veganas y opciones sin gluten. Y una vieja puso, ‘¿no es incongruente que uses botas de piel si vendes productos veganos?’ Y yo no soy vegana, yo como proteína animal, yo nunca he dicho que soy vegana. Vendo eso para la gente y tengo opciones. Entonces siempre me critican con eso. Pero lo mejor es no contestar e ignorar y reírse. ***