A pesar del endurecimiento en las leyes migratorias en Estados Unidos por parte del nuevo presidente Donald Trump, la Casa del Migrante reconoció que en su administración han recibido menos deportados que durante la presidencia de Barack Obama.
El director de este refugio, Xicoténcatl Cardona Campos, declaró que “siguen las deportaciones pero no al nivel que sucedió con Obama, en el tiempo que estuvo él tenía dos o tres personas que llegaban por semana a Casa del Migrante que iban a otro estado”
En lo que va del año, aproximadamente cuatro personas se han acercado a la Casa del Migrante con su hoja de deportación, misma que les permite recibir un recurso de 2 mil 500 pesos para sustento en lo que logran conseguir empleo.
Sin embargo, Cardona Campos agregó que obtener trabajo ha sido bastante complicado tanto para personas deportadas como para migrantes de otros países que se han quedado varados en la entidad, pese a que muchos de ellos cuentan con visa humanitaria y les permite solicitar empleo formalmente.
“Hay muchos que tienen su visa pero andan vagando porque los trabajos son muy mal pagados por lo que prefieren ir a las esquinas a limpiar parabrisas porque sacan en dos días lo que sacan en una fábrica lo que sacan en una semana (…), los sueldos son bajos, y si eres migrante todavía hay esa mentalidad de abuso, si un empleado gana 700 pesos a la semana ya te imaginarás lo que gana un migrante”, expresó.
En otro tema, expresó que ante la discusión en el país vecino de de terminar el Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), las organizaciones civiles defensoras de los derechos de los migrantes han estado trabajando de forma ardua para evitar que se deporte de manera masiva a los jóvenes afectados.
“Son jóvenes norteamericanos que por el hecho de haber llegado a los 2, 3 años no quiere decir que no hayan adquirido la cultura norteamericana, es gente productiva y que aporta ya que allá los estudiante también trabajan por los distintos estímulos fiscales se les dan a quienes los contratan, así que no creo que los terminen echando”, declaró.
De acuerdo con información que obtiene de la Secretaría de Relaciones exteriores, Xicoténcatl Cardona tiene estimada la presencia de 160 a 200 mil migrantes hidrocálidos de primera y segunda generación, de los cuales, aseguró que por su propia experiencia, suelen más actitud de superación.
“Siempre veía a aguascalentenses en puestos de dirección, supervisores… Por alguna razón somos más metidos”, finalizó.