Un grupo de empresas de telecomunicaciones mexicanas pidió que no prevalezcan los intereses particulares de las filiales de América Móvil, propiedad de Carlos Slim, sobre los de millones de consumidores, empresas e inversionistas que se benefician por la reforma en telecomunicaciones.
“Telmex y Telcel, acostumbrados a obtener ganancias extraordinarias, no se quieren adaptar a la presión competitiva de los demás operadores y buscan echar abajo la reforma”, acusaron mediante un desplegado 21 empresas entre las que figuran AT&T México, Axtel, Megacable, Totalplay de Grupo Salinas e Izzi de Televisa.
El posicionamiento se da en la antesala de la discusión que se llevará a cabo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) referente a la constitucionalidad del artículo 131 de la Ley de Telecomunicaciones, el cual indica que una empresa preponderante “no cobrará a los demás concesionarios por el tráfico que termine en su red”.
Las empresas firmantes dijeron que el no cobro por la terminación de llamadas en la red del Agente Económico Preponderante ha hecho posible que otras empresas inviertan en sus propias redes y puedan ofrecer planes atractivos a los usuarios, motivando así la competencia en el sector de telecomunicaciones.
“Su eliminación causará un daño irreversible e irreparable al incipiente ambiente de competencia en México”, aseguraron. “Eliminar esta medida para debilitar el régimen asimétrico, dañará a las personas y a las empresas que dependen de las telecomunicaciones como un insumo esencial para su actividades diarias”, agregaron las empresas.
Las firmas dijeron que es falsa la aseveración de América Móvil respecto a que el Congreso anuló la capacidad reguladora del IFT cuando decidió la tarifa cero de interconexión y aseguran que la empresa de Carlos Slim sólo busca privilegiar su interés individual por encima del interés público.