La administración del estado de Chicago en Estados Unidos demandará al gobierno de Trump este lunes por las amenazas de retener el dinero destinado a las “ciudades santuarios”, informó el alcalde Rahm Emanuel.
Esta demanda es una respuesta al anuncio del Fiscal General Jeff Sessions quien dijo que el Departamento de Justicia va a desojar de los recursos federales a las ciudades a menos que permitan a las autoridades de inmigración un acceso ilimitado a las cárceles y dar un aviso de 48 horas antes de liberar a cualquiera que se desee por violaciones migratorias.
Sessions declaró que las “ciudades santuario” como Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Chicago, están obligadas a respetar el estatuto número 1373, que determina que para recibir fondos de origen federal esas jurisdicciones no pueden adoptar normas locales que limiten la comunicación de información sobre la situación migratoria de los individuos.
En este sentido, Emanuel dijo en conferencia de prensa que “Chicago no dejará que nuestros oficiales de policía se conviertan en peones políticos en un debate (…). Chicago no dejará que nuestros residentes tengan sus derechos fundamentales aislados y violados, y nunca renunciará a nuestra condición de ciudad acogedora”.
Chicago espera recibir 3.2 millones de dólares este año del Programa de Becas Asistencia de Justicia Edward Byrne Memorial y había planeado dedicar la mayor parte de la financiación a los vehículos de la policía. La demanda sostiene que el gobierno de los Estados Unidos no puede “exigir que la policía local cumpla con las funciones federales de ley de inmigración”.
La demanda de Chicago, indicó la agencia Reuters, es la primera en desafiar al programa. No obstante, el procurador general de California, Xavier Becerra, también está considerando una demanda similar, según información del diario Sacramento Bee.
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