Donald Trump, a casi 200 días como presidente de los Estados Unidos, enfrenta una crisis de apoyo popular. Un sondeo realizado por los medios Washington Post y ABC News arrojó que la aprobación de la administración del estadounidense cayó del 42 por ciento que tenía en abril a 36 por ciento registrado en julio.
De acuerdo con la encuesta, el que sólo de uno de cada tres estadounidenses aprueben su mandato lo coloca como el presidente con los índices más bajo desde que existen las encuestas. El único otro presidente con una aprobación tan baja a los seis meses de su mandato fue Gerald Ford, quien tuvo 39 por ciento en febrero de 1975.
El 48 por ciento del país, informó el sondeo, piensa que Estados Unidos es más débil desde que Trump tomó el poder en enero mientras que un 27 por ciento cree que es más fuerte.
De las mil personas encuestadas, el 66 por ciento dijo que no confiaba en que el presidente representara efectivamente a los intereses del país americano en las negociaciones con líderes extranjeros, y dos tercios también dijeron que no confiaban en él para hacerlo con Putin.
Las opiniones sobre la presunta colusión entre la campaña de Trump y Moscú durante las elecciones presidenciales de 2016 -objeto de múltiples investigaciones- se repartieron estrictamente por líneas partidistas.
Solo 33 por ciento de los republicanos dijeron que Rusia intentó influenciar en la elección, contra 80 por ciento de los demócratas. En total, 60 por ciento de los estadounidenses adultos dijeron que Rusia intentó inclinar la balanza en los comicios, un leve aumento respecto al 56 por ciento de abril.
Solo 7 por ciento de los republicanos dijeron que la campaña de Trump intencionalmente colaboró en los esfuerzos rusos, comparado con 65 por ciento de los demócratas.
En general, el 48 por ciento ahora dice que “desaprueba fuertemente” a Trump, un nivel nunca alcanzado por los ex presidentes Bill Clinton y Barack Obama, y sólo por George W. Bush en su segundo mandato.
Ante los resultados del sondeo, Trump se lanzó contra los medios a través de su cuenta de Twitter y denunció el uso de “falsas fuentes anónimas” y una cobertura de los medios “sumamente sesgada e incluso fraudulenta”.
“Las noticias falsas están distorsionando la democracia en nuestro país”, escribió en el mismo mensaje.