El Consejo de las Artes en California anunció este martes a las primeras tres divisiones de San Diego en ser designadas como Distritos Culturales para el estado.
Barrio Logan, Balboa Park y Oceanside son los primeros distritos sandieguinos en integrarse al programa Distritos Culturales en California, un nuevo proyecto estatal que busca resaltar la diversidad cultural e identidad artística de California.
A lo largo del estado dorado, se designaron solo 14 de estos distritos, un nombramiento exclusivo para áreas con alta concentración de recursos y actividades culturales.
Tal designación les permitirá gozar de un acceso a fondos estatales para el desarrollo de la cultura, creatividad y diversidad, además de asistencia técnica, intercambios, estrategias de promoción y materiales que requiera la comunidad, durante un periodo cinco años.
Para ser elegidos, los distritos interesados tuvieron que atravesar un proceso que incluye la postulación, revisión por parte de un panel calificador, visitas a la zona y una solicitud por parte de los finalistas.
“El programa fue altamente competitivo y obtuvo el interés de docenas de comunidades alrededor del estado”, dijo Marissa Cassani, administradora del distrito en Barrio Logan, mediante un comunicado de prensa.
Se trata de una prueba piloto que permitirá la solicitud de nuevos distritos a partir del 2020. Esto con el fin de impulsar al estado de California a través de las artes y la creatividad de su gente.
Casos como el de Barrio Logan destacan al tratarse de un área que décadas atrás enfrentó a una ola de inseguridad que llegó a los titulares de la prensa internacional.
Líderes del narcotráfico mexicano solían reclutar pandilleros de Barrio Logan para cometer asesinatos.
La violencia hoy no preocupa a los residentes de Barrio Logan, ni al Departamento de la Policía de San Diego, según John Wes Morris, capitán de la división policiaca que cubre al distrito.
Así, Barrio Logan, que cuenta con decenas de murales, galerías, restaurantes y uno de los únicos museos de arte al aire libre en Estados Unidos, —conocido como Parque Chicano— presume hoy una historia diferente en la que el arte, su cultura y relevancia histórica se reconoce y aprecia.