Las imágenes recientes y otras evidencias convincentes de que el agua otrora fluyó en Marte han generado la esperanza de hallar vida microbiana allí. Esa esperanza ha recibido un golpe de un estudio nuevo, el cual muestra que el suelo en la superficie es tóxico para las bacterias.
Los astrobiólogos —investigadores que buscan vida microbiana en otra parte del universo— han sabido desde hace tiempo que la superficie de Marte contiene percloratos, o sales minerales. Los compuestos son estables a temperatura ambiente pero se activan con calor alto. En la Tierra, el perclorato se usa para producir combustible para cohetes y fuegos artificiales. El desierto de Atacama, en Chile, contiene perclorato que ocurre naturalmente, el cual ha sido extraído para usarlo en fertilizante con base de nitrato.
El perclorato fue descubierto inicialmente en el suelo marciano en 2008, de muestras recogidas por el Phoenix Mars Lander y analizadas a bordo de la nave. El químico puede reducir el punto de congelamiento del agua sustancialmente. Por entonces, los investigadores concluyeron que el perclorato podía mantenerse estable en el suelo marciano en forma líquida por varias horas cada día de verano.
Pero el nuevo estudio, realizado por Jennifer Wadsworth y Charles Cockell, ambos astrobiólogos de la Universidad de Edimburgo, halló que el perclorato también se puede activar con la luz ultravioleta (UV), sin calor. Esas condiciones reflejan la superficie marciana. Y las bacterias expuestas a perclorato activado con UV murieron a los pocos minutos.
En su estudio, publicado enNature Scientific Reports, los investigadores irradiaron una bacteria llamadaBacillus subtilis en la presencia de perclorato en concentraciones halladas en la superficie marciana. La cantidad de luz UV imitaba aquella a la que está sujeto Marte.
Después de 30 segundos, “la viabilidad celular se perdió completamente”, escriben los autores. Las células expuestas a perclorato pero sin radiación UV permanecieron viables hasta una hora. Los investigadores repitieron el experimento bajo varias condiciones análogas a las de Marte, como un ambiente rocoso, y hallaron el mismo resultado: las bacterias expuestas a perclorato y radiación UV murieron casi instantáneamente.
El efecto fue más suave cuando las concentraciones de perclorato se redujeron, indicando que las condiciones con cantidades menores del compuesto podrían no aniquilar las bacterias tan completamente. Pero cualquier región del medioambiente de Marte que concentra percloratos, escriben los investigadores, “producirá medioambientes inhabitables”. La evidencia de agua podría no ser razón para albergar esperanzas de hallar vida en Marte. “La sola presencia de filtraciones de agua líquida, que se pensaban como buenas ubicaciones para buscar vida, no implica medioambientes aptos para la vida”, señala el estudio.
Ello hace que la búsqueda de vida se reduzca a las profundidades bajo la superficie marciana. “Si queremos hallar vida en Marte, tenemos que tomar esto en consideración y ver cómo tratar de hallar vida subsuperficial que no estaría expuesta a estas condiciones”, dijo Wadsworth a AFP. Y esa investigación va a requerir un taladro muy fuerte. Mientras tanto, todos los que hacían sus maletas podrían querer repensar sus planes.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek