El director del Centro de Reinserción Social de Las Cruces, en Acapulco, Miguel Ángel Gómez Garduño, fue cesado de su cargo y se encuentra bajo investigación del Ministerio Público después de un sangriento episodio en el penal donde murieron 28 internos.
El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo informó este viernes que tres internos y cuatro custodios están “perfectamente identificados” como los principales responsables del hecho ocurrido la madrugada del jueves.
Las víctimas murieron como consecuencia de golpes contundentes con diversos objetos y lesiones con arma blanca, mientras que otras tres personas que resultaron heridas están fuera de peligro, confirmó el vocero de Seguridad del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia en un comunicado de prensa.

Foto: AFP
Álvarez Heredia dijo que los presuntos involucrados en los hechos ya rindieron sus declaraciones ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
Según el funcionario, en el transcurso de la mañana de este viernes ya comenzaron a ser entregados a los familiares los cuerpos de las personas fallecidas, conforme se concluyen las necropsias después de la mortal riña.
El gobierno estatal se comprometió a otorgar “apoyos y facilidades” a familiares de las víctimas fallecidas para que puedan realizar los servicios funerarios y el traslado de los cuerpos.
Sin embargo, familiares de los reos postrados fuera del penal ruegan por más información sobre lo ocurrido en esta cárcel donde según sus declaraciones “reinan la mafia, la tortura y la extorsión”.
Puertas cerradas a familiares
Al llegar a la cárcel, entre los familiares corre la voz de que “ya están dejando entrar”, pero al pasar el primer filtro se topan con otra realidad. Un custodio de no más de 30 años les ordena hacer otra fila y les grita: “los familiares de los que están en esta fila no van a entrar”.
La AFP le pide conocer quiénes son los que están en esta lista, pero el custodio se niega a responder y repite la orden en medio del sonido de algunos llantos.

Foto: AFP
Mientras tanto, en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Acapulco, los cadáveres, metidos en bolsas grises, han rebasado la capacidad de refrigeración de la morgue dejando a muchos de ellos a la intemperie y a merced del calor tropical de la zona.
La sangre y fluidos derramados atraen incontables moscas en medio de una mortal pestilencia, mientras una fila de carrozas funerarias espera el despacho de los cuerpos, publicó AFP.
“La entrega de los cuerpos acabará, si bien nos va, en la madrugada de mañana, las necropsias están tomando mucho tiempo”, dice un trabajador del Semefo que habló en condición de anonimato.
Lo que sucedió “no fue una riña, fue una ejecución”, afirma categórico afuera del Semefo un hombre corpulento que asegura haber formado parte de la banda criminal Cártel Independiente de Acapulco y que pide no ser identificado por temor a represalias, señaló la agencia de noticias.