El sacerdote Luis López Villa, de 73 años de edad, fue asesinado la noche del miércoles dentro de la parroquia de San Isidro Labrador, localizada en el municipio Los Reyes La Paz, en el Estado de México, informaron autoridades estatales.
México es hasta la fecha el país más peligroso para ejercer el sacerdocio, de acuerdo con cifras del Centro Católico Multimedial. Con la muerte de López Villa, originario de Santiaguillo, Michoacán son ya 18 sacerdotes asesinados en lo que va del actual sexenio.
En lo que va de este año 2017, son tres los asesinatos registrados contra religiosos. El primero de ellos se registró en enero del 2017, en contra de Felipe Altamirano Carrillo, sacerdote indígena de la prematura del Nayar, en Nayarit. El segundo asesinato del 2017 en el mismo mes de enero fue el caso del padre Joaquín Hernández Cienfuetes, de la Diócesis de Saltillo.
El tercer asesinato es el de López Villa, quien fue localizado en su habitación. Tenía dos lesiones, una en el cuello y otra en el pecho del lado Izquierdo y estaba atado con cinta adhesiva en manos y boca. Los primeros reportes indican que los agresores ingresaron al lugar aparentemente para robar objetos de valor del recinto religioso.
La misma información da cuenta de que el crimen se perpetró durante la noche ya que fue cuando los vecinos se percataron de que las puertas del tiempo estaban abiertas y las luces encendidas, lo cual fue reportado ante las autoridades.
La Diócesis de Nezahualcóyotl, a la que pertenecía, pidió a todos los fieles y religiosos orar por el descanso del sacerdote y por que se esclarezca el crimen. El cardenal Norberto Rivera condenó también a muerte del sacerdote y vía Twitter pidió consuelo para la familia.