La pugna entre los taxistas y el uso del servicio de Uber resurgió en México. Luego de que cientos de transportistas marcharan dentro de las instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), el director general del aeropuerto solicitó a la Policía Federal intensificar los operativos para impedir que esta plataforma y similares brinden el servicio en la zona federal.
Este lunes el Movimiento Nacional de Taxistas y permisionarios del servicio de taxis del AICM protestaron en los pasillos de la Terminal 1 para exigir a las autoridades que Uber y Cabify dejen de operar en la zona.
Los transportistas mostraron pancartas en contra de las aplicaciones y señalaron que estos servicios les quitan en promedio 3 mil 600 viajes al día, lo que al año representa pérdidas mayores a 20 millones de pesos. Además, aseguran que estos servicios operan de manera irregular y con menos restricciones.
Algunos de los manifestantes exigieron también la renuncia del director general del AICM, Alexandro Argudín Le Roy, por presuntamente permitir el servicio Uber y por negociar la deuda de la empresa Servicio de Excelencia.
En respuesta, Argudín aseguró que actualmente no se permiten las operaciones de los chóferes de estas plataformas en las instalaciones del aeropuerto por violar la Ley de Aeropuertos.
Dijo que para proveer servicios de transporte terrestre dentro del aeropuerto se tiene que tener suscrito un contrato de acceso a la zona federal y pagar una contraprestación. Adelantó que se intensificarán las advertencia para que los usuarios sepan que los servicios como Uber son ilegales.
“Los que se manifestaron hoy no son taxistas del aeropuerto, hay grupos que vienen de Veracruz, grupos que vienen de Guerrero, son grupos que vienen de una asociación nacional de taxistas de transporte terrestre de aeropuertos”, agregó Argudín.
Golpean a usuarios de Uber en Tijuana
El fin de semana cinco personas fueron golpeadas por taxistas integrantes del Gremio de Choferes Mexicanos en la garita de San Ysidro en Tijuana.
Luego de una discusión con las personas que solicitaron el servicio de taxi privado cuando salieron de un partido de béisbol en San Diego, y que fue grabada por las víctimas, los taxistas golpearon a los usuarios.