Experiencias de amor por Rafaella Cortés

Pantalones de seda, mangas de campana, camisetas estampadas con
frases de Hendrix, y sacos con detalles brillantes, esos son los toques
característicos de Wolf Hunt, una marca mexicana con el corazón en los
setentas.

Su creadora, diseñadora y principal embajadora, Rafaella
Cortés, nos cuenta cómo fue que se inspiró para traer de vuelta el estilo
“retro” mucho antes de que se pusiera de moda. “Empecé en 2013 cuando estaba en
la Ibero (Universidad Iberoamericana), tuve una clase de estampado y decidí
hacer una camiseta con una frase de Jimmi Hendrix. A una niña le gustó y empecé
a venderlas de salón en salón”, nos dice emocionada.

FOTO: Antonio Cruz

“De ahí empecé a vender muchas camisetas hasta que tuve dinero
suficiente para crear Wolf Hunt”, concluye. Pero ni los diseños, ni la imagen,
ni Rafaella son lo que eran hace tres años y lo que empezó siendo una marca con
ropa gipsy rocanrolera, lleva hoy en el alma una marca completamente sesentera
y setentera.

“Toda mi vida ha estado ligada a eso: desde mis hermanos que
han hecho música toda la vida hasta el día de hoy que mi novio toca en The
Risin Sun. Siempre me he sentido de otra época y la marca es eso: traer de
regreso todo lo que tiene que ver con música, conciertos, personajes, artistas,
escritores, poetas y todo el movimiento desde los 60’s hasta los 70’s y lo que
sigue. Tengo desde diseños súper orgánicos estilo Woodstock hasta súper
brilloso y disco al estilo de Studio 54”.

En el mundo de la moda, México entraría en la categoría de los
países más conservadores, y es que a diferencia de países como Estados Unidos,
nosotros no estamos acostumbrados a ver a la gente usar ropa demasiado moderna
o distinta por las calles. Eso pudo haber sido un reto para Wolf Hunt, una
marca que desde sus inicios vende ropa que se caracteriza por ser diferente.

FOTO: @wolfhuntclothing

“Yo no tenia expectativas de que fuera a usar mi ropa: mangas
acampanadas, pantalones de campana. No estaban de moda. Entonces empecéa subir fotos a Instagram con outfits
(atuendos) armados: mis
pantalones con camisas normales, cosas así. Eso hizo que la gente se animara a
comprar y a usar la ropa”, cuenta Rafaella en la sala de su casa/oficina/showroom en la Colonia Roma.

Ahora que la marca ha madurado, nos cuenta Rafaella, lo que
veremos en la próxima temporada serán diseños más orgánicos y sencillos, aunque
siempre manteniendo cortes y telas retro. “Es como si Jane Birkin y Mick Jagger
tuvieran un hijo: eso es Wolf Hunt hoy”, agrega.

FOTO: Antonio Cruz

Describir a Rafaella es hacer una imagen hablada de Wolf Hunt:
su fleco sesentero y sombras de diamantina en los ojos; pantalones acampanados
a la mitad de la pantorrilla y una camisa sencilla, un chaleco de peluche azul
y botines con diamantina plateada. Y es que Wolf Hunt va mucho más allá de una
marca de ropa. Rafaella ha creado una experiencia que está relacionada a muchas
otras marcas que dejan a los clientes mostrar su verdadera personalidad sin
necesidad de esconderse en las normas sociales.

Ya con Wolf Hunt operando y vendiendo, Rafaella se dio cuenta
de que existía en México un mercado sediento de regresar a tiempos en los que
la música en vivo y el reclamo a la autoridad eran lo más importante. Así fundó
el bazar Funnel of Love, un lugar en donde se unen marcas de ropa, joyería,
zapatos, pines, comida y música en vivo, todos vendiendo y viviendo el tema
retro.

Rafaella nos cuenta: “Funnel empezó hace un año y medio,
empezamos con 19 marcas en Barrio Alameda y acabaron asistiendo mil personas. A
la gente le gustó muchísimo la experiencia pues es una mezcla entre los flee markets (mercados de pulgas) de San Francisco
y el festival de música Woodstock. Me gustaría que Funnel se transformara en un
festival”, dice ilusionada con la idea de que su proyecto crezca.

Para esta diseñadora mexicana el reto más grande de su trabajo
en este país es vivir de ello. “Estoy muy agradecida con la vida que me deja
ser una niña independiente al cien por ciento solo de mi marca de ropa y de los
bazares. Pero aunque lo hago y lo logro es muy difícil, nunca sabes si vas a
ganar dinero o si van a comprar y el crecimiento de una marca de ropa es muy
gradual y suave”, cuenta un poco angustiada mientras sus dos perritas chihuahua
brincan a su lado en el sillón.

FOTO: Antonio Cruz

Rafaella añade rápidamente que las dificultades que se le
presentan no se comparan con lo gratificante que es ver a las personas vestidas
con su ropa. “No por una onda de ego pero me encanta verlas cuando se ponen la
ropa y se ven al espejo y se sienten increíbles. Wolf Hunt tiene algo muy
mágico y es que a veces hago cosas que son únicas y tardan meses en venderse
porque a nadie le quedan y un buen día llega alguien que se lo prueba y es como
si mi cerebro lo hubiera hecho para ella”, dice mientras los ojos le brillan y
no puede esconder una hermosa sonrisa.

“Me emociono porque es algo único que es para alguien
especial”, concluye orgullosa de que su trabajo haga sentir cómodas y seguras a
las personas.

Checa las redes sociales de Wolf Hunt y Funnel of Love