Rescatan a niño víctima de tortura en la Ciudad de México

Autoridades de la Ciudad de México rescataron ayer por la noche a Antony, un niño de aproximadamente cinco años, que tenía cinta canela alrededor del cuello, los pies encadenados a una banca y que presentaba golpes en la cabeza y quemaduras de cigarro en la espalda.

El operativo en el que fue rescatado el menor se realizó en una casa de la colonia Gabriel Hernández de la delegación Gustavo A. Madero (GAM) en la Ciudad de México. En el lugar se detuvo a dos personas, quienes dijeron ser los tíos del pequeño y negaron su existencia en un primer momento.

Los agentes de investigación que realizaron el operativo revisaron el domicilio y encontraron a Antony debajo de unas cobijas en un cuarto que tenía las luces apagadas.

Los hombres, que habían dicho ser sus tíos, no dieron mayor explicación sobre las condiciones del menor y comentaron que el padre del niño, de quien no dieron datos de identidad, se los había encargado.

De acuerdo con la información publicada por el diario mexicano El Universal, el niño está bajo resguardo de las autoridades capitalinas, quienes le realizarán estudios para determinar edad, grado de desnutrición sicológico y si sufrió abuso sexual.

Según el medio, el jefe delegacional de la GAM, Víctor Hugo Lobo, recibió una carta en la que denunciaban el cautiverio y las condiciones en las que se encontraba el niño y, en conjunto con la fiscalía local, se inició la investigación.

El delegado, detalla el diario, se comprometió a dar seguimiento al caso, a cubrir los gastos médicos y sicológicos y dijo que buscará que se castigue a los presuntos responsables del hecho.

En México, el 63.1 por ciento de los niños y niñas de entre uno y 14 años recibe disciplina violenta en sus hogares como una manera en que los padres y madres resuelven conflictos con sus hijos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres (ENIM) 2015 hecha por Unicef y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

En la presentación del reporte este martes, el director de Salud Reproductiva del INSP, Tonatiuh Barrientos, enfatizó que 53 por ciento de este grupo reportó haber sufrido agresión psicológica, 44 por ciento agresión psicológica o física y 6 por ciento castigo físico severo.