México y Guatemala se comprometen con migrantes deportados

Los presidente de México, Enrique Peña Nieto, y de Guatemala, Jimmy Morales, acodaron prestarán especial atención a los emigrantes deportados, principalmente de Estados Unidos, a la par que se comprometieron a aumentar sus esfuerzos por combatir las causas que provocan el éxodo, como la pobreza y la inseguridad.

“Ambos países reconocemos la determinación, la necesidad y la generación de políticas de inclusión y desarrollo para los migrantes retornados, así como programas de movilidad laboral”, dijo Morales durante un acto en el Palacio Nacional de la capital guatemalteca.

Según las autoridades guatemaltecas y activistas de derechos humanos, la violencia, la reunificación familiar y la pobreza son los principales detonantes de la migración hacia el extranjero, sobre todo a Estados Unidos. El año pasado, las autoridades de Estados Unidos expulsaron a 35,465 guatemaltecos, frente a 33,443 deportados en 2015, un incremento del 13 por ciento.

Morales habló de la migración como uno de los ejes centrales del diálogo con Peña Nieto, pero evitó mencionar la preocupación que existe por la política de deportación de indocumentados del presidente estadounidense, Donald Trump, que llevó a varios países centroamericanos a reforzar la atención consular de los retornados.

Peña Nieto señaló a su vez que se debe evitar criminalizar a los migrantes. “Coincidimos en desterrar los discursos de odio y discriminación en contra de nuestros hermanos migrantes”, expresó Peña Nieto, al destacar que su gobierno despenalizó la migración no documentada y ha simplificado los procesos migratorios.

Morales adelantó que esperan abrir un nuevo paso fronterizo con México en el altiplano occidental para facilitar el flujo del comercio y trabajadores. “Nuestra frontera común tiene el potencial para ser una zona segura, próspera y dinámica”, añadió por su parte el mandatario mexicano.

La visita de Peña Nieto se produce casi dos meses después de la detención en Guatemala del exgobernador del estado mexicano de Veracruz Javier Duarte, un antiguo miembro del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Duarte permanece en una prisión civil en espera del proceso para extraditarlo a México por cargos de corrupción, delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El canciller guatemalteco, Carlos Raúl Morales, dijo a la AFP que el proceso de extradición no fue parte del diálogo bilateral, pero resaltó que la captura del exfuncionario en el turístico municipio guatemalteco de Panajachel (oeste) se logró por los programas de intercambio de información.

(Con información de AFP)