Los productores de azúcar mexicanos mantendrán el acceso al mercado de Estados Unidos sin pagar aranceles luego de que México y Washington alcanzaron un acuerdo sobre las exportaciones del endulzante, dijo este martes el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo.
“Se va a mantener el acceso del azúcar mexicana a Estados Unidos sin pagar aranceles compensatorios”, dijo el funcionario en entrevista con la cadena local Televisa al agregar que se están discutiendo detalles técnicos.
El nudo central de la negociación está en el porcentaje de cada tipo de azúcar mexicano vendido al mercado estadounidense: en la actualidad el 53 por ciento de ese producto es refinado pero el nivel podría reducirse a 30 por ciento.
El 70 por ciento restante del azúcar sería cruda, y por lo tanto tendría que pasar necesariamente por refinerías estadounidenses.
En contrapartida, el gobierno mexicano se encuentra bajo presión de los productores azucareros que piden protección comercial contra la fructosa estadounidense, que ingresa al mercado mexicano sin restricciones.
Se espera que más tarde, Guajardo ofrezca una conferencia de prensa en Washington junto con el titular del Departamento de Comercio estadoundiense, Wilbur Ross, con más detalles del acuerdo.
La discusión sobre el acceso del azúcar mexicano a Estados Unidos había llamado la atención sobre la relación comercial entre los dos socios en la antesala de la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), un pacto comercial vigente desde 1994, duramente criticado por el presidente Donald Trump.
El azúcar mexicano entraba a Estados Unidos sin restricciones arancelarias desde 2008, como parte del proceso de apertura del TLCAN. Al mismo tiempo, se abrió el mercado mexicano a la fructosa estadounidense.
Sin embargo, la industria estadounidense acusó a México, uno de los 10 mayores productores de azúcar a nivel mundial, de incurrir en “dumping” al exportar el endulzante a un precio más barato de lo que se vende en el mercado local.
Por ello, en 2014 ambos gobiernos llegaron a acuerdos que limitan la cantidad de azúcar que puede enviar México, y ante nuevas quejas de la industria azucarera estadounidense, se reiniciaron discusiones este año para evitar que Estados Unidos impusiera aranceles al azúcar mexicano.
Ante las discusiones, los productores de azúcar mexicanos habían presionado a su gobierno para considerar represalias contra la fructosa estadounidense.