La inclusión de la perspectiva de
género en la planeación del espacio público es indispensable -entre otras
cosas- para disminuir los índices de acoso sexual callejero que las mujeres en
Aguascalientes viven aproximadamente desde los diez años de edad, comentó Belem
Hernández González, directora del Centro de Investigación, Desarrollo,
Capacitación y Emprendimiento (CIDCE).
Un espacio público incluyente
debe considerar un alumbrado público adecuado, ausencia de muros ciegos,
existencia de al menos un teléfono público, protección en zonas como lotes
baldíos y casas abandonadas.
“El acoso sexual se vive desde
una edad muy temprana, es cuando empiezan digamos las niñas a tener este tipo
de experiencias desagradables, en el trayecto hasta la primaria, la secundaria”.
A partir de una investigación
exploratoria realizada en 2016 por el CIDCE con apoyo del Departamento de
Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), se planteó
la realidad de acoso sexual que viven las mujeres en el estado al transitar por
el espacio público, que va desde silbidos y frases obscenas hasta persecuciones
y connatos de violación.
En entrevista con Belem
Hernández, agregó que una de las primeras barreras es que las mujeres y la
sociedad en general están tan familiarizadas con este tipo de violencia al
grado de que no la reconocen como tal.
El estudio mostró que el 57.78
por ciento de las mujeres dijo que sus acosadores tenían alrededor de 30 años
de edad. El 87.36 por ciento vive este tipo de situaciones al menos tres veces
por semana y el 56.03 por ciento habló de haber vivido situaciones traumáticas.
El 43.8 por ciento de las mujeres
vivió esta situación en la vía pública, alrededor del 50 por ciento dijeron
haber sentido miedo y el 97 por ciento estuvo de acuerdo con que se tipifique
alguna sanción para castigar a quienes ejerzan este tipo de acoso.
Dentro de los hallazgos
cualitativos del estudio según Hernández González, destaca el hecho de que
fueron las mujeres de los municipios quienes contaron historias más terribles
en cuanto a sus experiencias de acoso a diferencia de las estudiantes de la
universidad en la capital.
“En los municipios como Asientos,
El Llano se dijeron algunas historias medias fuertes que tienen que ver con la
violación, persecución y captura y llevarlas a un lugar despoblado”; aunado a
que son actos ejercidos por hombres que pertenecen a su círculo de personas
conocidas.
El interés del CIDCE por el tema
del acoso sexual en las calles está relacionado con el auge que el tema ha
tomado no sólo a nivel nacional sino también internacional donde incluso
diferentes organizaciones han realizado campañas de concientización para
disminuir y erradicar este tipo de violencia.
La muestra para la investigación
estuvo compuesta por mil 200 cuestionarios, 400 de ellos aplicados entre
estudiantes de la UAA, en su mayoría entre 18 y 23 años de edad, y el resto con
mujeres en los diferentes municipios del estado. El 55 por ciento de ellas de
entre 15 y 25 años y 40 por ciento entre 35 y 50 años de edad.
La directora del CIDCE precisó
que su organización nació con el objetivo de hacer investigación que incida en
la generación de políticas públicas a favor de las mujeres en el ámbito
político y social.
A partir de este estudio, el CIDCE desarrolló
una segunda fase sobre acoso sexual callejero realizada durante la emisión más
reciente de la Feria Nacional de San Marcos, de la cual darán cifras en fechas
próximas.