por Alina Dieste
Un funcionario de la ONU fue secuestrado en Colombia, presuntamente por disidentes de las FARC, justo cuando el Consejo de Seguridad cumple este jueves una visita al país en respaldo del proceso de paz con esa guerrilla.
El gobierno de Juan Manuel Santos, que implementa con apoyo de la ONU un acuerdo con las FARC para superar medio siglo de conflicto, informó que un funcionario de la oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDC) fue secuestrado en el sureste del país durante una gira para promover la sustitución de cultivos ilícitos.
“El Gobierno Nacional rechaza este lamentable hecho que atenta contra la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos con familias dedicadas al cultivo de coca en diferentes zonas del país, y contra la integridad del funcionario de la ONUDC”, indicó la Alta Consejería para el Posconflicto, que depende de la Presidencia deColombia, en un comunicado.
En una declaración difundida poco después, el Sistema de las Naciones Unidas en Colombia rechazó la retención del funcionario, de quien no dio su nombre ni nacionalidad, ocurrida la víspera en el departamento del Guaviare.
“Estamos trabajando con las autoridades competentes para su liberación inmediata y segura”, indicó en el texto en el que la ONU exige su pronta entrega.
Una unidad de élite del grupo antisecuestros de la Policía, liderada por su director, el general Fernando Murillo, ya fue desplazada a la zona para atender el caso en coordinación con sus pares de las fuerzas militares, dijo a AFP una fuente policial.
Colombia, principal cultivador mundial de coca, con 96,000 hectáreas de sembradíos, y mayor productor de cocaína, con 646 toneladas en 2015, según la ONU, apuesta a implementar el acuerdo de paz para combatir el narcotráfico y generar desarrollo en zonas cocaleras.
“Intención detrás del cobarde hecho”
El secuestro ocurrió el miércoles, horas antes de que los embajadores ante el Consejo de Seguridad de la ONU llegaran aColombia para apoyar el proceso de paz con las FARC, en el que el organismo participa con una misión que supervisa el desarme de los rebeldes.
“Estas son cosas graves, no son inocentes, acá no sucedió porque sucedió, hay una intención detrás de ese cobarde hecho y simplemente no se va a modificar la actitud y el interés del Consejo de Seguridad y de las Naciones Unidas para contribuir en un proceso que los colombianos han dado inicio”, dijo a Blu Radio Elbio Rosselli, embajador de Uruguay en la ONU, cuyo país encabeza la visita junto a Reino Unido.
Rafael Pardo, alto consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad de Colombia, consideró “absolutamente inaceptable” lo ocurrido y dijo que se esperaba la liberación del funcionario de la ONU para este mediodía.
“Esa zona entendemos que tiene presencia de disidencia de las FARC y que anunciaron que lo iban a liberar a mediodía hoy. Esperamos que esté sano y salvo y que lo liberen pronto, y esta actuación es absolutamente inaceptable”, declaró Pardo a Caracol Radio.
Las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias deColombia (FARC) firmaron en noviembre un pacto con Santos, quien ganó el Nobel de Paz por sus esfuerzos de pacificación. En cumplimiento del acuerdo, los rebeldes preparan el tránsito a la legalidad de unos 7,000 combatientes.
En el pacto de paz, la guerrilla aceptó desvincularse del negocio de la droga, combustible de la conflagración interna desde los años 1980.
Sin embargo, disidentes de la guerrilla actúan como un grupo armado organizado que rechaza el acuerdo de paz y siguen vinculados a actividades de narcotráfico. Las autoridades han dicho que estas fuerzas serán combatidas como delincuentes comunes.
Consultado por AFP, Kyle Jonhson, analista de International Crisis Group, calculó que hay unos 300 miembros de la disidencia del Frente Primero de las FARC en Guaviare, liderados por alias Iván Mordisco.