Al menos diez personas murieron, entre ellas cuatro soldados, y 12 más resultaron heridas este miércoles por el ataque de un grupo de ladrones de combustible en el poblado de Palmarito, Puebla, informó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
De acuerdo con la procuraduría de Justicia de Puebla, los otros seis fallecidos son presuntos delincuentes, informó Víctor Carrancá, titular de la dependencia. Por los hechos se han detenido a 14 personas que ya fueron presentados ante la Fiscalía estatal.
Los militares fueron agredidos en dos ocasiones, la primera ocurrió cuando soldados acudieron al poblado de Palmarito, unos 190 kilómetros al sureste de Ciudad de México, alertados por la existencia de una toma clandestina de combustible en un oleoducto.
Al llegar al lugar, los militares fueron agredidos a tiros por individuos que se ocultaban atrás de un grupo de mujeres y niños, informa la Sedena.
“El personal militar decidió no responder la agresión, en virtud de que las mujeres y los menores fueron empleados como escudo por los agresores”, detalló la dependencia.
Una nueva agresión se suscitó cuando personal militar efectuaba reconocimientos terrestres del primer ataque. Un grupo de personas a bordo de cinco camionetas, tres de estas blindadas, abrieron fuego contra los efectivos
Los soldados respondieron al ataque para “proteger su integridad física, ya que en esta ocasión no había mujeres y niños que fueron usados como escudo en la primera agresión”, según la versión de la Secretaría de Defensa.
“Al tomar el control de la situación, los efectivos castrenses lograron la detención de 12 agresores, entre ellos dos menores de edad y se aseguraron tres fusiles automáticos, un arma corta, cargadores y cartuchos, así como cuatro camionetas, dos de ellas con blindaje de fábrica. Los detenidos y lo asegurado fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes y los menores en calidad de presentados”, informó la Secretaría.
Habitantes del poblado de Palmarito, municipio de Quecholac, bloquearon este jueves la autopista Puebla- Orizaba, a la altura del kilómetro 185 en protesta por los ataques militares. Los habitantes acusan a efectivos del Ejército por las agresiones a los pobladores y la desaparición de tres menores.
El estado de Puebla se ha convertido en uno de los mayores puntos de extracción ilegal de gasolina de ductos de la compañía estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), según información de autoridades.
Las investigaciones apuntan a que grupos del crimen organizado que operan en una franja de 29 municipios conocidos como el “Triángulo Rojo” se han especializado en el secuestro y en el drenaje del combustible.