Cuatro de cada 10 niños mexicanos considera que su escuela es insegura, revela un estudio elaborado por la organización ChildFund en el que participaron 6000 niñas y niños de 41 países, quienes plantearon que estar seguros para ellos significa contar con medidas para proteger a los estudiantes de sufrir algún daño físico o psicológico.
Los resultados presentados en fechas recientes por la organización arrojaron que a nivel global el 60 por ciento de los menores de entre 10 y 12 años consultados consideró que su escuela es siempre segura, una cifra que en México fue del 57 por ciento.
“Estas cifras son preocupantes, hay un 40 por ciento de niños que consideran que su escuela sólo a veces o nunca es segura… lo cual deja claro que no estamos haciendo lo suficiente a nivel mundial para que la infancia se sienta segura en sus escuelas, lugares que deberían brindarles ambientes sanos y amigables para su desarrollo”, señaló Sonia Bozzi, directora Nacional de ChildFund México.
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En algunos estados de México las condiciones de inseguridad han obligado al cierre de decenas de planteles educativos. En Guerrero, por ejemplo, una de las entidades más inseguras a nivel nacional y mundial, un centenar de escuelas cerraron a inicios de marzo del presente año en demanda de condiciones de seguridad. Para inicios de abril, el gobierno de ese estado reconoció que sólo la mitad de estos planteles había abierto sus puertas.
No obstante, fuera de los salones de clases también persiste la sensación de inseguridad hacia los menores. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señaló en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), presentada la semana pasada, cómo un 54.5 por ciento de los adultos mexicanos reconoció no haber permitido que sus hijos menores salieran de su vivienda por el temor de que fueran víctimas de un delito.
Estas preocupaciones también fueron planteadas por los menores durante el décimo Parlamento infantil de México que se celebró en febrero pasado, y en el que 300 legisladores infantiles, todos de entre 10 y 12 años, pidieron mayor seguridad y mejor educación.
“Tenemos miedo de la inseguridad; ya no podemos salir a jugar en las calles ni al parque, porque existe gente mala que nos daña o nos quiere secuestrar”, afirmó, por ejemplo, el menor Axel Valencia, legislador del estado de Morelos.
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Magaly Estefanía Gómez, del estado de Veracruz, señaló en esa ocasión a la inseguridad como uno de los principales problemas del país y demandó una mayor vigilancia en las escuelas. Yaneth Santana, del Estado de México, aseguró durante la celebración del Parlamente cómo la educación “es un instrumento poderoso” que permite a las niñas, niños y adultos salir de la pobreza por su propio esfuerzo.
En ese sentido también se han expresado el 98 por ciento de los 6000 niños encuestados por ChildFund para quienes la educación y asistir a la escuela es realmente importante, ya que de acuerdo con ellos les permitirá conseguir un buen trabajo cuando crezcan. Para los menores mexicanos la importancia radica en que la educación y el aprendizaje los harán una mejor persona.
ChildFund refiere que cada niña, cada niño tiene el derecho inherente y universal de sobrevivir y desarrollarse, y vivir una vida libre de violencia, abuso, explotación y abandono. Sin embargo, menciona que de acuerdo la Academia Americana de Pediatría, cada año más de mil millones de niñas y niños– más de la mitad de niñas y niños del mundo – están expuestos a la violencia.