La Fuerza Aérea de Estados Unidos envió un avión con capacidad de detección nuclear al este de la Península de Corea, en medio de las tensiones que han protagonizado el gobierno de Donald Trump y el régimen de Corea del Norte.
“El WC-135 Constant Phoenix, un caza especial estadounidense, despegó hoy de emergencia hacia el mar del Este”, dijo una fuente bajo la condición del anonimato a la agencia surcoreana Yonhap. La misión de la aeronave es recolectar muestras de la atmósfera con el fin de detectar e identificar una explosión nuclear.
El avión llegó a la base aérea de Kadena en Okinawa, Japón, a comienzos de este mes en medio de las señales de que Corea del Norte está preparando otra prueba nuclear. Yonhap indica que el vuelo de este jueves parece tener por fin comprobar si el país comunista detonó una bomba nuclear.
El Ejército de Corea del Sur ha dicho que el régimen de Kim Jong Un parece preparado para realizar su sexta prueba nuclear en su recinto en Punggye-ri, al noreste del país, en cualquier momento tras la orden de su líder.
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, prometió este miércoles una “respuesta aplastante en caso de ataque” de Corea del Norte. Hay “nubarrones en el horizonte”, dijo el número dos del ejecutivo estadounidense, que calificó al régimen comunista de Corea del Norte de “amenaza más peligrosa y urgente para la paz y la seguridad en Asia Pacífico”.
El portaviones “Ronald Reagan”, que se encuentra en la base naval estadounidense de Yokosuka, forma parte de la séptima flota de Washington y está listo para un despliegue programado en el Pacífico occidental.
Otro componente de la séptima flota, el portaviones “USS Carl Vinson” tiene previsto llegar la semana que viene al mar de Japón. Actualmente hay unos 47.000 soldados estadounidenses en Japón y otros 28.000 en Corea del Sur.