¡Balas a mí!

HAY ORIGAMI (papiroflexia) regado por doquier en el laboratorio del Grupo de Investigación Compliant Mechanisms, en la Universidad de Brigham Young.Los diseños, de complejos dobleces, no son meras decoraciones, y tampoco se limitan a las grullas que tal vez hiciste en tu infancia. En realidad,son inspiración para proyectos de los investigadores,como un escudo blindado que puede abrirse en segundos y proteger a tres personas.

“Los artistas de origami han trabajado desde hace siglos. Han descubierto movimientos y maneras interesantes de hacer cosas que nosotros no habríamos encontrado con enfoques de ingeniería tradicional”, explicaLarry Howell. Elprofesor de ingeniería mecánicadirige a uno de varios equipos que, en 2012, recibieron fondos de la Fundación Nacional de Ciencias para explorar soluciones de ingeniería basadas en la papiroflexia. Howell y sus colegas han diseñado una instalación solar gigante y extensible para la NASA, así como dispositivos minúsculos para cirugía mínimamente invasiva.

La barrera balística de su equipo tiene 12 capas de tela Kevlar conectadas con adhesivo; e insertados en el centro (con seis capas de Kevlar en cada lado), unos paneles ligeros, hechos de plástico y aluminio, sostienen las superficies planas del diseño. Luego, todo el artefacto se cubre con nilón balístico negro para proteger el Kevlar de la luz solar, el agua y otros elementos dañinos. Unas cuantas piezas dehardware permiten desplegar el escudo y mantenerlo abierto, como un paraguas. El escudo es más compacto y fácil de transportar que muchos otras versiones planas tradicionales, y pesa solo unos 25 kilogramos.

El escudo protege hasta tres personas acuclilladas. Un prototipo detuvo balas de pistolas 9 mm, Magnum .357 y Magnum .44. La primera aplicación que tiene pensada el equipo es para las fuerzas de la ley, aunque Howell prevé su uso militar y en situaciones de tiroteo activo en escuelas y otros espacios públicos. El equipo está refinando el diseño y negociando con socios comerciales que han manifestado interés en fabricarlo.

Mientras diseñaba la barrera, el equipo de Howell pidió consejo a dos agentes federales (a quienes no se les permitió hacer declaraciones). “Estos son tipos que tumban puertas”, dice Howell. “Fue muy divertido verlos emocionarse con esto”.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek