La “madre de todas las bombas” mató a decenas de miembros del EI

La bomba aérea de artillería masiva (MOAB) GBU-43/B, llamada la “madre de todas las bombas”, lanzada en el este de Afganistán, destruyó un bastión del grupo yihadista Estado Islámico en una zona montañosa y mató a al menos 36 de sus combatientes, informó el gobierno de ese país a la par que descartó víctimas civiles.

“El bombardeo destruyó reductos estratégicos del Estado Islámico y un complejo de túneles profundo y mató a 36 de sus combatientes” informó el ministerio afgano de Defensa en un comunicado. No hay “ninguna razón para pensar” que había civiles presentes en el momento de la explosión, aseguró a su vez el capitán Bill Salvin, portavoz de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.

No obstante, el Estado Islámico desmintió haber sufrido bajas en el bombardeo. “Una fuente de seguridad negó a la agencia Amaq (órgano de propaganda del EI) cualquier muerte o herido en el bombardeo estadounidense de ayer en Nangarhar”, indicó Amaq.

Un portavoz de las fuerzas especiales afganas en Nangarhar informó que solo quedaba una familia en el valle Mamand Dara, objetivo de la bomba. “Ayer recibimos la orden de transferirlos a varios kilómetros de ahí… La familia civil está en seguridad”, indicó el oficial Ahmad Jawed Salim.

La mega bomba, concebida en 2002-2003, a principios de la guerra en Irak, es la bomba no nuclear más grande jamás utilizada en combate, indicó el ejército del aire estadounidense. Inicialmente estaba destinada tanto para intimidar al enemigo como para limpiar grandes áreas.

“Es la explosión más fuerte que he visto nunca. El lugar fue invadido por llamas muy altas”, declaró a la AFP Esmail Shinwari, gobernador del distrito de Achin. Un fuente cercana a los insurgentes afganos indicó también a la AFP, sin revelar su identidad, que los habitantes sintieron moverse el suelo “como durante un terremoto”, y algunos se desmayaron debido a la potencia aérea.

Un portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, condenó en un comunicado este bombardeo de los estadounidenses que “utilizan Afganistán como un laboratorio experimental”, señalando que eliminar al Estado Islámico era “el trabajo de los afganos”.

Desde agosto de 2016, las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo varios ataques aéreos en Afganistán contra los bastiones yihadistas. Los esfuerzos conjuntos de las fuerzas afganas y estadounidenses les han hecho retroceder.

Con información de AFP