LOS DEFENSORES de la privacidad han criticado a la
secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Amber Rudd, después que
clamara porque los servicios de seguridad puedan acceder a los servicios de
mensajería encriptados, como WhatsApp, a fin de combatir el terrorismo.
Rudd dijo que no debe haber “lugar para que los terroristas
se escondan”, después del ataque del miércoles en Londres, el cual dejó un
saldo de cuatro muertos. La policía cree que el perpetrador tuvo acceso a
WhatsApp durante dos minutos antes de llevar a cabo el atentado.
“Necesitamos evitar que organizaciones como WhatsApp –y hay muchas
otras así- proporcionen un lugar secreto para que los terroristas se comuniquen
entre ellos”, declaró Rudd el domingo durante el programa Andrew Marr Show de
la cadena BBC.
En un comunicado, WhatsApp expresó su “horror” por el ataque
y aseguró que está cooperando con las investigaciones de las dependencias de la
ley. El año pasado, la plataforma de mensajes, propiedad de Facebook y con más
de mil millones de usuarios en todo el mundo, introdujo la encriptación de
extremo a extremo para proteger a los cuentahabientes de la invasión de
“cibercriminales”, “hackers” y “regímenes opresivos”.
En su momento, muchos celebraron la decisión de WhatsApp de
habilitar la encriptación. Jacob Ginsberg, director de alto nivel en la
compañía Echoworx, dijo a Newsweek que fue un “gran salto” hacia delante.
En respuesta a la declaración de Rudd, defensores de la
privacidad y grupos pro seguridad en línea dijeron a Newsweek que sería
peligroso crear resquicios de seguridad que permitan que los servicios de
inteligencia circunvengan los servicios encriptados.
“Es correcto que las compañías tecnológicas colaboren con la
policía y las dependencias de inteligencia en investigaciones de crímenes
específicos o actividades terroristas, siempre que sea posible”, señala Jim
Killock, director ejecutivo de Open Rights Group. “Esta ayuda debe ser
solicitada mediante órdenes judiciales, y el proceso debe ser regulado y
vigilado de manera adecuada”.
“No obstante, obligar a las compañías a instalar ‘puertas
traseras’ en sus servicios encriptados haría que millones de ciudadanos comunes
tengan menos seguridad en línea. Todos dependemos de la encriptación para
proteger nuestra capacidad de comunicarnos, comprar y realizar operaciones
bancarias seguras”.
Numerosos servicios de mensajes ampliamente utilizados
también se fundamentan en la encriptación, incluidos Telegram, Signal y Wickr.
Así mismo, iMessage, la app de mensajes propietaria de Apple, utiliza la
encriptación y la empresa de tecnología se ha visto implicada en batallas
legales de alto perfil para proteger de la vigilancia sus dispositivos y
plataformas.
En 2016, Apple se negó a acatar una orden de la corte para
ayudar al FBI a violar un iPhone que utilizó uno de los atacantes del tiroteo
de San Bernardino, en el que murieron 14 personas, argumentando que semejante
acción sentaría un “precedente peligroso”.
Rudd comentó: “Le pediría a Tim Cook que pensara,
nuevamente, en otros medios para ayudarnos a encontrar la manera de abordar
situaciones como WhatsApp en el teléfono de Apple”.
Brian Paddick, portavoz de asuntos domésticos del partido
Liberal Demócrata británico, opinó que tales medidas eran desproporcionadas.
“Esos terroristas pretenden destruir nuestras libertades y socavar nuestra
sociedad democrática. Implementar leyes draconianas que limitan nuestras
libertades civiles es seguirles el juego”, dijo.
“Entiendo que hay maneras como los servicios de seguridad
podrían visualizar contenidos de los mensajes encriptados de los sospechosos de
terrorismo y establecer con quiénes están comunicándose”.
Las apps para mensajes encriptados no son, por sí solas,
suficientes para proteger la privacidad de un usuario, debido a la
vulnerabilidad potencial de los dispositivos. Ya antes, los hackers y las
dependencias de seguridad se han aprovechado de las fallas de seguridad para
monitorear o tomar el control de los smartphones, las tabletas y las
computadoras de los ciudadanos.
Los documentos divulgados a principios de mes por la
organización delatora WikiLeaks, revelaron que los servicios de inteligencia
han desarrollado herramientas de hackeo para violar teléfonos y apps de
mensajes, volviendo obsoleta la encriptación de los dispositivos comprometidos.
WikiLeaks afirmó: “Estas técnicas permiten que la CIA
circunvenga la encriptación de WhatsApp, Signal, Telegram, Wiebo, Confide y
Cloackman, pues hackean los teléfonos ‘inteligentes’ en que corren, y recogen
tráfico de audio y mensajes antes que se aplique la encriptación”.
Los documentos, que abarcan las técnicas utilizadas por la
agencia hasta 2016, describen vulnerabilidades de software en dispositivos
Android y iOS. Google y Apple anunciaron que estaban investigando estas
revelaciones, aunque aseguran que las vulnerabilidades ya han sido corregidas.
Sin embargo, no se sabe si siguen utilizándose herramientas similares.
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Publicado
en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek