Los proveedores de acceso a internet de Estados Unidos podrán vender los datos personales de sus clientes a terceros sin obtener una autorización, así lo contempla una ley aprobada por el Congreso de ese país que revoca una reglamentación establecida en la presidencia de Barack Obama.
Las regulaciones implementadas en la administración de Obama ordenaban a los proveedores de Internet comercializar esos datos sólo con el permiso de los usuarios, también obligaban a las compañías a especificar qué tipo de datos eran recabados y con quién los compartían, además de informar en el caso de que sus datos estuvieran en peligro.
El Senado y la Cámara de Representantes, ambos controlados por el Partido Republicano del presidente Donald Trump, aprobaron la semana pasada y este martes la abrogación de un texto reglamentario de la Federal Communications Commission (FCC) que data de 2016 y que aún no había entrado en vigor. Se espera que el presidente Donald Trump firme el texto en los próximos días.
Asociaciones de defensa de los derechos civiles afirmaron que la anulación de esta norma permitirá la difusión incontrolada de datos personales, como el historial de navegación, que pueden revelar creencias religiosas, pertenencias políticas, orientaciones sexuales, estado de salud o informaciones geográficas de los usuarios.
Para los defensores republicanos de la abrogación, en cambio, ahora se podrá poner en materia de marketing en pie de igualdad a los proveedores de acceso, como Verizon y Comcast, con los gigantes de internet como Google y Facebook, que están regulados por otros textos legales.
El nuevo presidente de la FCC, Ajit Pai, designado en enero por Donald Trump, se dijo satisfecho por la decisión parlamentaria y recordó que en 2016 se había opuesto a la adopción de la norma ahora anulada.