El artista chino disidente Ai Weiwei colocará decenas de vallas en Nueva York a inicios de octubre para reflexionar sobre cómo los muros dividen a las personas y marcan las fronteras, en una instalación, que tendrá como punto de partida el tradicional refrán estadounidense “Good fences make good neighbors” (Las buenas vallas hacen buenos vecinos).
A través de este proyecto, el artista chino, que reside en Berlín pero vivió en Nueva York de 1983 a 1993, quiere recordar que “si bien las barreras son utilizadas para dividirnos, todos somos parecidos”.
“La cerca siempre fue un instrumento de manejo político del territorio”, dijo Ai en un comunicado. La valla “evoca asociaciones” con las palabras “fronteras”, “seguridad” y “vecino”, “que están vinculadas al clima político actual”, afirmó el artista conocido por colocar su arte al servicio de su compromiso ciudadano y político.
En ocasión de una exposición suya que arrancó el 17 de marzo en Praga, develó una instalación titulada “La Ley del Viaje” que consiste en un bote neumático de 70 metros de largo con 258 personajes de refugiados a bordo, sin rostro.
Para atraer la atención sobre la suerte de los emigrantes, también recubrió las columnas de la Konzerthaus de Berlín con 14,000 chalecos salvavida naranjas recuperados de la isla griega de Lesbos.
En Nueva York, algunas de sus vallas serán colocadas en lugares emblemáticos como la plaza Doris C. Freedman, en el extremo sureste de Central Park, en la escuela de arquitectura y de ingeniería Cooper Union, situada en el East Village, o en estaciones de autobús, indicó Public Art Fund, la fundación neoyorquina que solicitó la instalación, en un comunicado.
Las instalaciones podrán ser vistas del 12 de octubre al 11 de febrero de 2018.
El Public Art Fund, que festeja sus 40 años este año, es una fundación financiada únicamente por fondos privados.
—
Con información de AFP.