El presidente argentino Mauricio Macri anunció un proyecto de reforma educativa justo cuando su gobierno enfrenta un conflicto salarial con profesores y en el marco de que fueran dados a conocer los resultados de una evaluación realizada a estudiantes de nivel básico y medio, los cuales muestran un rezago en algunas materias.
Macri enviará este miércoles al Congreso su denominado Plan Maestr@ el cual busca “mejorar sustancialmente” la calidad educativa en el país. El proyecto prevé extender las jornadas en las escuelas públicas de cuatro a seis horas diarias, reducir en 70 por ciento la alta deserción escolar secundaria en la próxima década y garantizar que el 50 por ciento de los maestros sean bilingües en inglés o portugués, entre otros puntos.
La presentación de la reforma, la cual deberá buscar alianzas en el Congreso, coincidirá con una marcha de maestros de todo la Argentina que llegará a la Plaza de Mayo, frente a la sede gubernamental, como culminación de un paro nacional de 48 horas, el tercero en tres semanas.
Los cambios propuestos por el gobierno argentino, como lo es la creación para 2021 una nueva carrera docente y un nuevo instituto de evaluación de profesores, serían introducidas en la Ley Nacional de Educación, aprobada en diciembre de 2006 en el gobierno de Néstor Kirchner.
Macri dio a conocer su proyecto al mismo tiempo que fueron difundidos los resultados de la Prueba Aprender, realizada en octubre de 2016 a 1.4 millones de alumnos de 39,000 escuelas públicas y privadas de sexto grado de primaria y quinto y sexto de nivel medio sobre lengua, matemáticas, ciencias sociales y naturales, según datos oficiales.
El diagnóstico arrojó que siete de cada 10 estudiantes que salen de secundaria obtuvieron niveles de desempeño básico y por debajo del nivel básico en matemáticas, además reveló que el 46.4 por ciento de esos mismos alumnos no pueden “localizar información sencilla en un texto e interpretar aspectos muy básicos del mismo”. Los resultados muestran además que en primaria cuatro de cada 10 obtuvo apenas niveles básicos en matemáticas.
El presidente argentino refirió que hay una terrible inequidad entre el que puede ir a la escuela privada y el que tiene que caer en la escuela pública en concordancia con la conclusión del trabajo que determinó que “existe una fuerte brecha entre los aprendizajes de los estudiantes que asisten a la escuela privada y quienes acuden a la escuela estatal”.
El estudio indica que cuatro de cada diez chicos de sexto grado de escuelas públicas obtienen solo desempeños básicos en lengua, mientras que en la educación privada ese nivel se reduce a dos de cada diez. En escuelas capitalinas maestros y padres rechazaron la metodología de la prueba Aprender, que denunciaron por tratar de estigmatizar la educación pública.