Más de 250 cráneos fueron hallados en un cementerio clandestino en las afueras de Veracruz, una situación que para las autoridades locales muestra cómo esa entidad gobernada hace apenas unos meses por el ahora exmandatario prófugo, Javier Duarte de Ochoa, se ha consolidado como la fosa clandestina más grande de México.
El procurador Jorge Winckler dijo a la prensa que los restos podrían ser de víctimas de los cárteles de la droga, las cuales habrían muerto hace años. Señaló que los crímenes son consecuencia de la complacencia de las autoridades para que integrantes del crimen organizado pudieran crear estas fosas para desaparecer personas.

Foto: Cuartoscuro
Winkler dijo que el gobierno de Javier Duarte se dedicó a engañar a las familias de personas desaparecidas, con muestras de ADN que nunca fueron comparadas con los cuerpos que se han encontrado en las fosas. Según el procurador, la Fiscalía veracruzana no tiene forma de identificar todos los cuerpos mediante la confronta de ADN porque no hay reactivos debido a que el gobierno de Duarte lo saqueo y desvío.
Un informe reciente del Colectivo Solecito Veracruzano, integrado por familiares de personas desaparecidas, documentó la exhumación de 253 cuerpos de 120 fosas clandestinas, versión que ahora es confirmada por el procurador. El colectivo afirmó que junto con los restos humanos también se desenterraron una gran cantidad de ropa de hombre y mujer.
Desde 2006, se han registrado más de 170,000 asesinatos y unos 28,000 desapariciones en el país, aunque estas cifras oficiales no especifican cuántas fueron víctimas de la violencia relacionada con el crimen organizado. Veracruz, uno de los estados más violentos del país, es escenario de sangrientas disputas entre los cárteles de Los Zetas y Jalisco Nueva Generación.