Las políticas proteccionistas que ha prometido implementar el presidente estadounidense Donald Trump podrían afectar a las finanzas de los estados mexicanos altamente exportadores debido a la relación estrecha que existe entre la actividad económica de ambos países, plantea Fitch Ratings.
La calificadora explica en un reporte especial cómo la imposición de aranceles binacionales y de un gravamen en las remesas impactará de lleno a 12 entidades enfrentándolas a retos importantes en su desarrollo económico.
Fitch explica que este impacto se daría en estados con mayor exposición al sector externo, como es el caso de Chihuahua, Baja California, Coahuila, Tamaulipas, Aguascalientes, Sonora,San Luis Potosí, Guanajuato, Nuevo León, los cuales contribuyen con más del 50 por ciento de las exportaciones del país.
“La imposición de aranceles bilaterales podría tener efectos muy negativos en los costos de producción de mercancías mexicanas y, por ende, en el sector exportador de México, aún y cuando el peso mexicano se debilitara frente al dólar”, explica el reporte refiréndose a cómo una proporción significativa de las importaciones de estas entidades son insumos importados desde EE.UU. que emplean para fabricar productos con valor agregado para su exportación.
Con respecto a la idea planteada por el gobierno estadounidense de gravar las remesas o deportar a los migrantes, Fitch dice que eso podría afectar a los estados de Guerrero, Oaxaca y Michoacán, de donde provienen los migrantes mexicano y adonde llega el mayor flujo de remesas como proporción de su PIB.
El reporte indica que si estos estados fueran capaces de crear suficientes fuentes de empleo formal para reintegrar a los repatriados en la actividad económica, “este grupo representaría una oportunidad para fomentar el dinamismo económico de esas regiones”. Por el contrario, dice que “no generar empleo suficiente podría implicar un mayor gasto en servicios públicos y seguridad”.
Por otra parte, precisa que si se gravaran las remesas y no se realizara una sustitución en los medios para su envío, la situación económica de estos estados podría empeorar como consecuencia de un menor consumo interno y mayor desempleo.
“El atributo de economía de los tres estados en cuestión es débil con tendencia estable. Asimismo, los tres presentan retos importantes en materia de competitividad y gobernabilidad. Por lo tanto, una menor captación de remesas, aunada a un incremento en la repatriación de migrantes, implicaría retos aún mayores para el desarrollo económico estatal”, dice el documento.