Las cementeras mexicanas que ganan con Trump

Dos de las cementeras más importantes del país han mostrado su interés en participar en la construcción del muro de Trump. Cemex y Cementos de Chihuahua están dispuestas a obtener un contrato para proveer el cemento con el que se construirá la barda en la frontera entre México y Estados Unidos.

Rogelio Zambrano Lozano, presidente de Cementos Mexicanos (Cemex), dijo que su empresa está dispuesta a cotizar para proveer el cemento que se requiera para construir el muro.

“Nosotros somos proveedores no constructores; todavía no se sabe ni quiénes van a ser los constructores”, dijo.

“(Pero) si pudiéramos cotizar estaríamos en la mejor disposición; no es momento todavía porque no tenemos nada en concreto; si alguien nos pide una cotización con gusto lo haremos”, dijo Zambrano en la Asamblea Anual de la Cámara de la Industria de la Transformación de Nuevo León.

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De igual forma, la compañía mexicana Grupo Cementos de Chihuahua (GCC), ha mostrado interés en la oportunidad económica que implicaría vender el insumo para construir el muro.

“Para el negocio en el que nosotros estamos, Trump es un candidato que favorece bastante la industria”, dijo en noviembre de 2016 Enrique Escalante, director general de GCC a Reuters.

“No podemos ser selectivos. Somos un productor importante en esa zona y tenemos que respetar a nuestros clientes en ambos lados de la frontera”, añadió Escalante.

El 70 por ciento de los ingresos de GCC proviene de las ventas de su producto en Estados Unidos a través de las tres plantas que tiene en ese país, mientras que el 30 por ciento restante proviene de México.

Trump ha resultado un buen negocio para las cementeras mexicanas, pues desde que ganó la presidencia en noviembre pasado sus acciones han aumentado considerablemente. De acuerdo con datos de la Bolsa Mexicana de Valores, Cemex aumentó 53 por ciento y GCC tuvo un incremento de 18 por ciento.

Pero las empresas mexicanas no son las únicas interesadas en participar en el proyecto. De acuerdo con información difundida por CityLab, de la revista estadounidense The Atlantic, al menos 15 cementeras estadounidenses que son propiedad de hispanos, quieren su contrato para la construcción del muro.

CityLab, hace un recuento de otras 165 empresas de construcción e ingeniería en Estados Unidos que han manifestado su interés en participar en la construcción de la barda, entre las que destacan Vulcan Materials, el mayor proveedor de arena y grava del país, y los corporativos Raytheon y Caddell.

La alemana HeidelbergCement, la firma internacional Leo A Daly, y la israelí Magal Security Systems Ltd – constructora del muro de Cisjordania – también han expresado abiertamente su interés en unirse al proyecto de Trump.

Donald Trump ha prometido la construcción de un muro de 3200 kilómetros de largo y 16 metros de alto, desde Tijuana hasta Matamoros, con un valor estimado de 21,600 millones de dólares, con el que busca frenar la inmigración ilegal y el tráfico de drogas a su país.