SI FIDO NO QUIERE JUGAR o estornuda, tose o tiene fiebre,
podría tener gripe. Como los humanos, las aves, los cerdos y los caballos, los
perros pueden contraer el virus de la influenza y contagiarlo rápidamente a
otros perros.
La primera vacuna contra la influenza canina en Estados
Unidos fue aprobada en 2009, alrededor de cinco años después de que se
identificó la primera cepa específica en cánidos en Estados Unidos. El virus de
influenza canina H3N8 evolucionó de una cepa equina, dice Cynda Crawford,
veterinaria y profesora clínica adjunta en la Universidad de Florida que ayudó
a descubrirlo. Otra cepa, el virus de influenza canina H3N2 —adaptado de una
influenza aviar que había circulado en perros en China, Corea y Tailandia—
apareció en Chicago en marzo de 2015. Las vacunas actualmente disponibles para
ambas cepas son vacunas muertas, o inactivadas, que contienen un virus muerto.
Requieren dos inyecciones con semanas de diferencia, y se recomienda un
refuerzo cada año posterior.
Pero “a nadie le gustan las agujas, incluidos los perros”,
dice Luis Martinez-Sobrido, profesor adjunto en el Departamento de
Microbiología e Inmunología de la Universidad de Rochester, quien encabezó una
investigación de vacunas vivas atenuadas de influenza (LAIV, por sus siglas en
inglés). Los investigadores de Rochester, junto con colegas de la Universidad
de Cornell y la Universidad de Glasgow, hallaron recientemente varias maneras
en que podrían hacer vacunas vivas atenuadas de influenza para perros. Sus
ratones de prueba exhibieron respuestas inmunes más fuertes y se defendieron
mejor de infecciones subsecuentes que aquellos a los que se les dieron vacunas
inactivadas. El equipo ahora trabaja en desarrollar LAIV para el virus H3N2, el
cual Crawford dice que se ha propagado rápidamente, infectando a miles de
perros en menos de dos años.
“He esperado mucho tiempo por algo como esto, como
veterinaria y dueña de perros”, dice Crawford, quien dice que obtener la
aprobación será difícil. “Pienso que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos
escudriñará mucho más esto” en comparación con una vacuna muerta, a causa del
potencial de que los perros se conviertan en vehículos mixtos si se les infecta
con un virus de influenza humana, el cual los perros pueden contraer, pero no
contagiar, cerca del momento de la vacunación. “Los virus de influenza son
conocidos por compartir promiscuamente sus genes”, añade, lo cual “podría crear
un tercer virus nuevo con la capacidad de infectar tanto a perros como
personas”.
—
Publicado en cooperación con Newsweek / Published in
cooperation with Newsweek