Olvidan la reparación de cúpula

Quien llega a Real del Monte por la carretera de El Hiloche o mina La Rica distingue en su paisaje las torres del campanario de la parroquia dedicada, desde el siglo XVI, a Nuestra Señora del Rosario.

Hace tres años, un rayo despedazo la cúpula del templo. Desde entonces, la parte alta del templo, considerado monumento histórico protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), no ha sido intervenido, recriminaron feligreses.

Advirtieron que no existe un pararrayos en el inmueble, lo que provoca que en tiempo de lluvias las cúpulas de los campanarios sean presa de los relámpagos.

“A pesar de los escritos enviados al INAH para que se reparen los daños hechos por el paso del tiempo y la naturaleza, nada se ha hecho. La cúpula tiene años en el estado que usted la ve, las lluvias vienen, y se va a ir deteriorando, está completamente roto el semicírculo adornado de mosaicos amarillos verdes y azules. Por la perforación del rayo, también ya podemos ver algunas plantas silvestres que han crecido en el adobe de tierra de que está hecha”, dijo Juan Zavala.

Rigoberto Ramírez Luna acusó irresponsabilidad de los allegados a la iglesia y del párroco Arturo Jiménez.

“Es Jiménez el administrador del sitio y no le da los cuidados ni el mantenimiento al edificio histórico del que él come y cobra un sueldo, es increíble”, criticó.

Francisco Lugo lamentó la situación que guarda la cúpula del santuario, orgullo de los nacidos en ese pueblo, sostuvo.

El feligrés propuso que sean los pobladores quienes reparen el daño en el templo, pues esperar al gobierno “y sus trámites burocráticos engorrosos” hará más grande el problema.

Los quejosos afirmaron que han emitido diversas solicitudes ante las instancias encargadas de resguardar monumentos históricos, el INAH, así como en la Secretaría de Turismo (Sectur), pero el pueblo mágico no ha recibido respuesta favorable.

Criterio solicitó la postura del presbítero encargado de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, quien se limitó a decir que el edificio pertenece
a entes gubernamentales.