El discurso antiinmigrante de Donald Trump está orillando a México a enfrentar uno de los más duros ataques en materia de derechos humanos de las últimas décadas, que de continuar así se volverá catastrófico si no se toman las acciones correspondientes por parte del gobierno mexicano, señalaron este jueves representantes de Amnistía Internacional (AI) durante la presentación del Informe Anual sobre la Situación de los Derechos Humanos en el Mundo.
Durante la exposición del informe en la Ciudad de México, la organización internacional advirtió que 2016 fue un año en el que “el uso cínico” del discurso de odio y discriminación adquirió prominencia global a una escala nunca vista desde la década de 1930.
“Trump es un síntoma de cómo las retóricas del odio y la discriminación hoy se están convirtiendo en políticas públicas y cómo están llevando a políticos a asumir posiciones de poder”, expresó Erika Guevara, directora de AI para las Américas, quien aseguró que Trump llegó a profundizar y agudizar la crisis de derechos humanos al normalizar el discurso de odio y discriminación al convertirlo en política pública.
Guevara Rosas expresó especial inquietud respecto a Donald Trump, quien fue elegido presidente de Estados Unidos en noviembre “tras una campaña que causó consternación por su discurso discriminatorio, misógino y xenófobo”, y que “ilustra la tendencia global más airada y divisiva de hacer política”.
“Las decisiones que está tomando, ya sea la construcción de un muro en la frontera con México o la aceleración de las expulsión de inmigrantes ilegales, van a tener repercusiones sobre millones de personas”, alertó.
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Representantes de Amnistía Internacional dieron a conocer el Informe 2016/17 sobre la situación de los Derechos Humanos en el mundo en un evento celebrado en la sede del organismo en la Ciudad de México.
FOTO: Víctor Olivares / Newsweek en Español
México, sin avances en DDHH y con más homicidios
Por su parte, Tania Reneaum directora ejecutiva de México de Amnistía, cuestionó la política implementada en México de combate al crimen organizado a través de las fuerzas armadas durante los últimos diez años, en la que señala que deja ver que el gobierno no tiene una estrategia efectiva para disminuir la violencia.
”El gobierno deja ver que ellos entienden que la mejor manera de combatir al crimen organizado hoy en día es a través de la militarización del país, y que el excesivo uso del sistema penal puede ser la alternativa, aunque ambas posiciones son totalmente desaconsejables, tal y como lo ha señalado también la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su informe sobre Ciudadanía y Seguridad el año pasado”, cuestionó Reneaum.
Para la directora de Amnistía Internacional en México, el país vive una narrativa centrada en el uso del sistema penal como política de estado, “que es también una declaratoria de que los problemas únicamente se atienden las consecuencias y no las causas”.
Respecto de la Ley de Seguridad Interior que actualmente discute el Congreso mexicano, la funcionaria expresó que representa el marco jurídico para militarizar algunas zonas del país, olvidando que en México existe un incremento de los homicidios durante 2016.
“El gobierno no cambia los modos en que se pretenden solucionar los problemas, sino una narrativa de utilizar la fuerza y el sistema penal, además de legislar sin evidencia y a golpe mediático”, señaló.
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FOTO: Cuartoscuro
Sin estrategia ante Trump
Con un claro énfasis en la situación que atraviesa México ante las políticas implementadas durante el primer mes de la administración de Donald Trump, los activistas denunciaron durante la presentación del informe las acciones ambiguas y poco efectivas por parte de la administración de Enrique Peña Nieto en relación a la protección de los inmigrantes.
“Los funcionarios mexicanos han asegurado que algunos puntos consulares se han fortalecido, pero no se ve una perspectiva de un plan de emergencia en caso de deportaciones masivas”, expresaron.
“No exista una actitud proactiva que refleje que habrá una política pública eficiente ante las personas que sean deportadas”, abundó Reneaum.
En este sentido, Ericka Guevara dijo que México tiene una retórica que le demanda protección a los migrantes mexicanos que están en EE. UU., responsabilidad que ha incrementado con el anuncio de la construcción del muro, “sin embargo esta retórica es de doble cara ya que el mismo Estado no cumple con sus obligaciones de protección a los migrantes en su propio territorio nacional”.
En la presentación del informe en la Ciudad de México, los representates de Aministía Internacional insistieron en señalar que México enfrentará una crisis de derechos humanos con la administración de Estados Unidos, que utiliza un aparato construido sistemáticamente para el menoscabo de los derechos de los inmigrantes.
“Es preocupante, sin embargo, Trump solo lo está recibiendo, ya que el gobierno de Obama ha sido el que más ha deportado indocumentados, aunque Trump lo pone a acelerar de manera significativa y preocupante”, lamentó Guevara.
“La orden ejecutiva de seguridad fronteriza es un mensaje nefasto para miles de personas que está generando una división de Estados Unidos frente al resto del continente”.