Hacienda retrasa “gasolinazo”; los precios se mantienen

La aplicación del nuevo incremento al precio de los combustibles previsto para este sábado se retrasó, por lo que los precios de las gasolinas se mantienen durante febrero, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Los subsidios para las gasolinas y el diésel en el país se ampliaron y estarán en vigor del 4 hasta el 17 de febrero, según información publicada por el Diario Oficial de la Federación.

De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el subsidio para la gasolina Magna pasó de 1.12 a 1.77 pesos, la Premium pasó de .05 a .15 pesos y en el caso del diésel pasa de 1.15 pesos a 1.6 pesos.

De esta forma, durante una semana el precio máximo promedio de la gasolina Magna se mantiene en 15.99 pesos por litro, el de la gasolina Premium en 17.79 pesos y el del diésel en 17.05 pesos.

Los precios máximos de las gasolinas y el diésel permanecerán sin cambios con respecto a los niveles observados en enero para cada uno de los tres combustibles hasta el 17 de febrero, dijo la SHCP en un comunicado de prensa.

“Consistente con lo anterior, los precios máximos aplicables en cada una de las 90 regiones del país no tendrán modificaciones durante este periodo”, se lee en el comunicado.

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El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación refiere que dicha decisión se toma debido a la elevada volatilidad entre el peso y el dólar y a la incertidumbre en el entorno económico internacional.

Anticipadamente, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) de México estimó que no habría alza en los precios de los combustibles en febrero o sería “pequeña” porque las condiciones de mercado son favorables.

El pasado 1 de enero los precios de las gasolinas subieron entre un 14 por ciento y un 20 por ciento en México según el tipo de combustible, una medida gubernamental que antecede la liberalización de precios en el sector a partir del 30 de marzo y que detonó fuerte protestas sociales.

Estas generaron disturbios en buena parte del país, que dejaron un saldo de al menos seis muertos, más de 1,500 detenidos y más de 680 tiendas saqueadas, con unas pérdidas estimadas en 90 millones de dólares.