Rex Tillerson pideunidad a un Departamento de Estado dividido

El empresario petrolero Rex Tillerson asumió este jueves sus funciones con un llamado a la unidad dentro del Departamento de Estado el cual se encuentra dividido a raíz de la nueva política para inmigrantes y refugiados de la administración de Donald Trump.

El presidente estadounidense suspendió el viernes por 120 días el ingreso al país de refugiados y por 90 días para ciudadanos de Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. En respuesta, alrededor de mil diplomáticos y empleados del servicio exterior adhirieron a una Carta de Disenso, transmitida formalmente por los canales previstos dentro del departamento de Estado.

“Cada uno de nosotros tiene derecho a expresar sus convicciones políticas. Pero no podemos permitir que nuestras convicciones personales se impongan sobre nuestra capacidad de trabajar en equipo”, dijo Tillerson en el hall de entrada del departamento de Estado.

Tillerson habló este jueves ante los empleados del Departamento de Estado congregados en el salón donde se sitúan las banderas de los países con los que Washington mantiene relaciones diplomáticas. “Sé que esta ha sido una elección calurosamente disputada y que no todos sentimos lo mismo con relación a su resultado”, señaló.

A inicios de esta semana, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, había dicho en una conferencia de prensa que los “burócratas” del departamento de Estado debían “seguir el programa o irse”. En este contexto, el nuevo secretario de Estado tendrá por delante la laboriosa tarea de reconstruir la unidad interna del aparato diplomático para hacer valer las políticas que son definidas en la Casa Blanca.

Tensiones diplomáticas con Australia y México

El primer día de trabajo de Tillerson ocurre poco después de conocerse los desastrosos finales de las llamadas telefónica que mantuvieron el fin de semana Trump y el primer ministro de Australia, Malcolm Turnbull y la del viernes entre el presidente estadounidense y su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto.

En un momento de la conversación, cuando Turnbull insistió con Trump si Washington respetaría un acuerdo para recibir refugiados, el nuevo presidente estadounidense simplemente habría cortado la llamada. Turnbull apenas dijo a la prensa que la conversación había sido “franca y abierta”, una frase que en el lenguaje diplomático normalmente revela alto nivel de tensión y desacuerdo.

En tanto, la agencia The Associated Press y la cadena CNN difundieron parte del contenido de la llamada que Peña Nieto y Trump sostuvieron el viernes en la cual el mandatario estadounidense se habría dirigido a su homólogo en un tono duro, incluso sugirieron el envío de tropas a México para hacer frente a la problemática del crimen organizado que, dijo Trump, ha rebasado a las autoridades mexicanas.

Con relación a la gigantesca maquinaria diplomática estadounidense, Tillerson se comprometió a analizar la necesidad de efectuar cambios en su estructura y funcionamiento. “Hacer cambios sólo por hacerlos puede ser contraproducente y nunca será mi estilo. Pero no podemos mantener tradiciones ineficientes por sobre resultados mejores”, dijo el nuevo secretario de Estado.

Tillerson no especificó cuáles serían las “tradiciones ineficientes” que se propone modificar.

En la mañana de este jueves, durante un encuentro con líderes religiosos, Trump elogió sin reservas a su secretario de Estado, en especial por la estrecha relación que el nuevo jefe de la diplomacia estadounidense tiene con autoridades del gobierno ruso, incluyendo al presidente Vladimir Putin.

“A algunos Rex (Tillerson) no les cayó bien porque él realmente se lleva bien con líderes de todo el mundo. Pero hay que entender que eso es algo bueno, no algo malo. Es respetado en todo el mundo y creo que será uno de nuestros mejores secretarios”, dijo Trump.

Con información de AFP