Al menos 94 enfermos mentales murieron en Sudáfrica después de que las autoridades sanitarias, en un intento de reducir gastos, los trasladaran el año pasado a centros de salud sin licencia, reveló el miércoles una investigación del gobierno.
El informe refiere que muchas de las víctimas murieron por deshidratación y diarrea, tras haber sido trasladadas precipitadamente a 27 centros “poco preparados” y que fueron comparados con “campos de concentración”, de acuerdo a versiones de testigos.
La investigación del defensor de la Salud en Sudáfrica detalla como algunos pacientes fueron recogidos del hospital Life Esidimeni en la provincia de Gauteng con camionetas, donde los pacientes eran seleccionados en procesos parecidos a “subastas de animales”, antes de ser transportados a las nuevas instalaciones, desplazándolos a menudo de un centro a otro, prosigue el documento.
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FOTO: Cuartoscuro
Los familiares de los pacientes no sabían dónde se encontraban, o incluso si habían muerto en estas instalaciones sin calefacción, que asemejan a “campos de concentración”, aunado a que los centros tampoco alimentaron de forma suficiente a los pacientes más enfermos, lo que lo provocó malnutrición y deshidratación.
El departamento de Salud provincial de Gauteng decidió terminar su contrato con el hospital Life Esdidimeni y trasladó a más de 1300 pacientes a una serie de centros sanitarios con condiciones “de baja calidad, imprecisos y desestructurados”.