Los precios al consumidor aumentaron 1.51 por ciento durante los primeros quince días de enero, su mayor nivel en 18 años, mientras que la tasa de inflación anual se ubicó en un 4.78 por ciento, arriba del objetivo de inflación del 3.0 por ciento del Banco de México (Banxico) para todo el año.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refirió este día que el aumento mensual en los precios al consumidor se debió al alza en el costo de las gasolinas decretado por el gobierno mexicano a partir del primer día de 2017, una medida que ha desatado manifestaciones y críticas desde distintos frentes.
Los otros productos que también aumentaron en su precio desde diciembre fueron la cebolla, el transporte público y los derechos por el suministro del agua. En contraparte, el jitomate, el transporte aéreo y los servicios turísticos en paquete registraron la mayor reducción en sus costos.
El secretario de Hacienda y Crédito Público de México, José Antonio Meade, reconoció este día aunque alza de los combustibles ha registrado una inflación, “será temporal y se irá desvaneciendo con el paso del tiempo”.
“Como ha dicho el Banco de México, naturalmente habrá un impacto inflacionario, pero el impacto inflacionario habrá de ser temporal y habrá de diluirse en el tiempo. Si vemos entre el 2009 y el 2015, fueron cuatro o cinco años en los que la gasolina aumentó más de 10 por ciento y la inflación se mantuvo bien controlada”, explicó Meade durante su participación en la reunión plenaria del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Senado.