Los rostros del cambio

BANJUL.— Un grupo de personas celebra la asunción del nuevo presidente de Gambia, Adama Barrow, el pasado 19 de enero. Al cierre de esta edición, tropas africanas entraron en el país en apoyo del presidente Barrow, quien tuvo que jurar su cargo fuera de Gambia a causa de la resistencia de su predecesor, Yahja Jammeh, a abandonar el poder. La intervención militar, protagonizada por Senegal y otras cuatro naciones vecinas, se produjo como parte de una operación internacional para devolver la legalidad al pequeño país liderado por Jammeh desde 1994. El Consejo de Seguridad de la ONU respaldó mediante una votación unánime la intervención africana. Aviones nigerianos habían sobrevolado previamente la capital gambiana en señal de advertencia al régimen. El presidente electo Barrow, de 51 años, juró su cargo en la embajada de su país en Dakar. “Es un día que los gambianos no olvidarán”, dijo, y volvió a reiterar que es el presidente legítimo tras las elecciones del 1 de diciembre que le dieron la victoria, reconocida inicialmente por su rival. Grupos de gambianos salieron a las calles de Banjul para festejar la investidura de su nuevo presidente, a pesar del estado de emergencia decretado por el régimen.