Los
líderes internacionales se reúnen en Davos, Suiza, esta semana en el Foro
Económico Mundial anual para discutir problemas globales, con un enfoque en el
tema de este año de “Dirigencia Receptiva y Responsable”. El día final, el 20
de enero, coincide con la investidura del 45º presidente de Estados Unidos,
Donald Trump.
El
Comité Internacional de Rescate (CIR) trabaja con personas afectadas por
conflictos y desastres en todo el mundo. Entendemos el valor de una dirigencia
fuerte y de la equidad. Al empoderar a la gente local, en especial mujeres y
niñas, se pueden mejorar las vidas de toda la comunidad.
Conozca
a tres mujeres extraordinarias quienes apoyan negocios locales, protegen a
mujeres y niñas y defienden el derecho a la educación en sus comunidades.
Kabira, en Arbat, Irak
Por
todo el mundo, los niños refugiados tienen cinco veces más probabilidades de
quedarse sin escuela que los niños no refugiados. Cuando se cerró la secundaria
en el campamento de refugiados de Arbat en la región del Kurdistán iraquí, un
grupo de madres decidió tomar acciones.
“¡Nuestras
niñas están sentadas en casa sin hacer nada!”, exclamó Kabira, una madre siria
con cuatro hijas. “Deberían estar en la escuela, así que planeamos una
manifestación”.
Kabira
es miembro del comité femenil de Arbat, un grupo formado y educado por el CIR.
La misión del comité es empoderar a las mujeres y niñas y asegurar que se
sientan a salvo en un ambiente difícil.
“Protestamos”,
recuerda Kabira. “Hablamos del matrimonio infantil. No era solo el comité
femenil; era toda la comunidad. Todo hombre, toda mujer envió cartas y habló
con la administración del campamento”.
La
dirigencia del comité tuvo resultados: la escuela reabrió, y las niñas sirias, ansiosas
de continuar su educación, entraron a un salón de clases de secundaria
funcional por primera vez.
“En
el primer día de escuela, nuestras maestras nos preguntaron nuestros nombres y
nuestros sueños”, dijo Nadia, de 15 años. “Cuando salimos primero de Siria,
entramos a un futuro incierto. Era difícil imaginar lo que nos pasaría, pero mi
madre dedicada se aseguró de que nuestros años de estudio no se
desperdiciaran”.
El
comité femenil de Arbat demuestra que empoderar a las mujeres y niñas tiene un
efecto exponencial: las mujeres mayores empoderan a las estudiantes en la
comunidad, quienes a su vez se han convertido en modelos a seguir de niñas más
jóvenes.
“Me
aseguro de que mis hermanas sepan el valor de la educación y que trabajen duro,
porque la educación es lo más importante en la vida”, dice Slava, de 19 años.
“Estoy agradecida con esas mujeres y niñas que trabajaron duro para abrir la
secundaria”.
Mama Rhoda, en Karamoja, Uganda
Como
muchas mujeres en Karamoja, a Mama Rhoda, puna productora de maíz y sorgo,
nunca se le enseñó cómo administrar un negocio. Ahora, como tesorera de una red
de líderes empresariales, ella simboliza el espíritu de la empresa que ha
transformado su comunidad.
“Al
involucrar a las mujeres en los negocios, ayudamos a la familia con ingresos, a
la sociedad con empleos y al gobierno al pagar más impuestos”, explica ella.
“Creamos un impacto en toda la comunidad”.
Karamoja,
la región más pobre de Uganda, tiene una larga historia de conflicto, desde
clanes en guerra y robos de ganado hasta choques entre el gobierno y grupos
armados a finales de la década de 1990. Aun cuando el conflicto ha disminuido
desde un cese al fuego en 2006, las comunidades locales todavía enfrentan
pobreza, inseguridad alimentaria y mala atención médica materna e infantil.
En
este contexto, abrir un negocio puede ser una empresa desalentadora. El CIR
apoya a empresarias como Mama Rhoda en Karamoja mediante los Foros de Líderes
Comerciales (BLF, por sus siglas en inglés).
Al
juntarse en estos foros, los negocios locales que de otra manera serían
demasiado pequeños para tener una voz pueden influir a políticos y grandes
negocios.
El
CIR ofrece capacitación en habilidades claves como la construcción de equipos,
las comunicaciones y la gestión de conflictos. Mama Rhoda recuerda: “En
nuestras primeras reuniones, teníamos tópicos sobre liderazgo, incluidas
habilidades de comunicación, rasgos claves de personalidad de los líderes,
confianza y autoestima.
“Nos
mostraron que las mujeres también son lideresas, y fuimos capaces de cambiar la
mentalidad de la gente en nuestra comunidad”.
Mama
Rhoda fue elegida tesorera del BLF, haciéndola responsable de los registros
financieros. Su papel no solo le ha dado más confianza, sino que inspiró a
otras mujeres en su comunidad.
“Ser
tesorera ha motivado a otras mujeres a unirse al foro, a competir con los
hombres por los puestos. Ahora tenemos mujeres en más de la mitad de los
puestos dirigentes”, dice ella.
Ebla, en Dadaab, Kenia
Ebla,
de 40 años y oriunda de Somalia, ha vivido en el campamento de refugiados de
Dadaab desde 1994. Ella está determinada a marcar una diferencia: “Quiero
empoderar a las mujeres. Sé qué tipos de problemas y experiencias negativas
enfrentan”.
Dadaab,
al este de Kenia, es el campamento de refugiados más grande del mundo. Es el
hogar de más de 300,000 refugiados, 80 por ciento de ellos son mujeres y niños,
y la mayoría huyó del conflicto en Somalia.
Ebla
es una de muchas mujeres de la población de refugiados que apoyan una clínica
administrada por el CIR para sobrevivientes femeninas de la violencia de género
en Dadaab. Estas trabajadoras comunitarias tienen un papel clave en proveer a
las mujeres con apoyo psicológico, tratamiento médico y acceso a la justicia.
“Una
clienta vino con nosotras tras ser violada”, recuerda Ebla. “La acompañé
durante todo el proceso, le dije sus opciones y le pregunté si quería presentar
cargos. La ayude a recibir tratamiento médico y orientación”.
Como
miembros de la población de refugiados, Ebla y sus colegas son consideradas
accesibles ya que entienden las sensibilidades culturales y tienen un acceso
único a todas las áreas del campamento. Las trabajadoras comunitarias son
cruciales para llevar a cabo actividades de participación para prevenir el ciclo
de violencia mediante celebrar sesiones para despertar consciencias sobre los
derechos de las mujeres y la importancia de la educación y la igualdad de
género.
“Me
siento orgullosa de ser una persona quien puede hacer algo”, dice Ebla.
*Algunos de los nombres en este
artículo han sido cambiados por seguridad y privacidad.
El Comité Internacional de Rescate es
una organización no gubernamental de ayuda humanitaria y desarrollo. Conozca
más sobre la labor del CIR en rescue-uk.org
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Publicado en colaboración con Newsweek / Published in colaboration with Newsweek