Las autoridades migratorias de México deportaron en 2016 a 128,294 personas de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, una disminución de 19.2 por ciento respecto al 2015, informó la Dirección General de Migración guatemalteca.
Durante todo el año pasado, México expulsó por vía terrestre hacia Guatemala a 56,142 guatemaltecos, 44,969 hondureños, 26,074 salvadoreños y 1,109 nicaragüenses, según el informe de la entidad migratoria publicado en su página de internet.
La cifra es menor a los 158,789 deportados por México en 2015 desde la frontera con Guatemala, mientras en las expulsiones de centroamericanos sumaron 114,009 en 2014.
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Unos 200,000 extranjeros indocumentados, en su mayoría centroamericanos, ingresan cada año en territorio mexicano en su camino hacia Estados Unidos, según cifras oficiales de México.
Algunos de ellos pagan a traficantes conocidos como “polleros” o “coyotes” para que los guíen en su ruta clandestina. Muchos son víctimas de robo, extorsión, secuestro y asesinato por parte del crimen organizado, así como de abusos por parte de las autoridades.
Estas cifras se han alcanzado paulatinamente, pues México rompió récord de expulsión migratoria y con ello dejó de ser la nacionalidad más deportada de Estados Unidos, según el centro de estudios sociales Pew Research Center.
De acuerdo con Pew Research, en 2015, el gobierno llevó a cabo cerca de 150,000 deportaciones de inmigrantes no autorizados de El Salvador, Honduras y Guatemala, un 44 por ciento más que el año anterior, con lo que estos tres países representaron por sí solos el 97 por ciento de las deportaciones de México en 2015.
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