El alto al fuego que entró en vigor en Siria desde la medianoche era respetado el viernes por el régimen de Bashar al Asad y los grupos rebeldes pese a algunos enfrentamientos aislados que no ponen en peligro el acuerdo.
Durante la noche, se produjeron algunos incidentes aislados y esta mañana el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) anunciaba enfrentamientos entre cerca de Damasco, sin que de momento se conozca su alcance.
“No ha habido violaciones importantes del cese el fuego”, indicó el viernes a la AFP Rami Abdel Rahman, director del Observatorio.
“Desde medianoche no ha muerto ningún civil”, subrayó.
El acuerdo de alto al fuego, apadrinado por Rusia y Turquía, no incluye a grupos “terroristas”, como la organización yihadista Estado Islámico (EI).
Este acuerdo, logrado sin la intervención de Estados Unidos, fue anunciado el jueves por el presidente ruso Vladimir Putin y confirmado por el ejército sirio y la oposición.
El cese el fuego llegaba poco más de una semana después de la victoria total siria en la estratégica Alepo, con apoyo de fuerzas rusas, milicias iraníes e iraquíes, el conflicto ha entrado en las últimas semanas en una nueva fase gracias al impulso de Rusia e Irán, aliados de Damasco, y de Turquía, que apoya a los rebeldes.
Enfrentamientos Damasco
Enfrentamientos entre las fuerzas del régimen sirio y grupos rebeldes estallaron el viernes cerca de Damasco pese al alto al fuego, anunció el Observatorio Sirio.
El OSDH dijo que no ha sido posible saber hasta el momento cuál de los dos bandos lanzó las hostilidades en la región de Wadi Barada, al noroeste de la capital siria.
Ambas partes se acusan mutuamente de haber iniciado los combates, según la misma fuente.
“Varios enfrentamientos estallaron y persisten cerca de dos pueblos de la región de Wadi Barada, donde también se están llevando a cabo ataques aéreos de helicópteros contra posiciones de grupos rebeldes y de Fateh al Sham”, antigua rama siria de Al Qaida, antes conocida como Frente Al Nosra, según el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.
La región de Wadi Barada y también la de Ain al Fijé, situada a 15 km al noroeste de la capital, son la principal fuente de agua de Damasco.
Desde hace casi una semana, en la capital no hay agua corriente y el gobierno acusa a los rebeldes de haber “contaminado con gasóleo” el agua que llega a Damasco.