Empleados fronterizos de EE. UU. han aceptado 15 mdd en sobornos

En los últimos 10 años casi 200 empleados y contratistas delDepartamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos DHS han aceptado unos 15 millones de dólares en sobornos a la par que recibían un salario por proteger fronteras y aplicar leyes migratorias, refiere una revisión realizada por The New York Times a miles de registros de la Corte y documentos internos de la agencia.

“Estos empleados se han hecho de la vista gorda mientras se contrabandeaban toneladas de drogas y miles de inmigrantes indocumentados al interior de Estados Unidos”, precisa el diario neoyorquino de acuerdo a la información contenida en los registros.

Los reportes indican que los trabajadores fronterizos de Estados Unidos han vendido ilegalmente tarjetas de residencia y otros documentos de inmigración, han entrado a las bases de datos de las autoridades y dado información delicada a los cárteles de drogas, la cual se usó para arreglar el intento de asesinato de un informante.

Expertos en vigilancia consultados por el medio dijeron que esta situación no es de sorprenderse ya que conforme la seguridad a lo largo de la frontera se ha reforzado con más rejas, drones y sensores, los cárteles de drogas y tráfico de humanos han batallado más para operar.

“Tiene sentido que los cárteles se dirijan y traten de corromper a los agentes en la frontera”, explicó al Times Fred Burton, oficial en jefe de seguridad en Stratfor y exsubjefe de contraterrorismo en el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado.

El reporte dice que muy probablemente los hallazgos se queden cortos en cuestión de sobornos, porque en muchos casos los registros de la Corte no dan una cantidad. Además, tampoco se incluyen los regalos, viajes o dinero robado por los empleados de Seguridad Nacional.

La misma información indica que los empleados de Seguridad Nacional que han sido atrapados aceptando sobornos representan menos del uno por ciento de las más de 250 mil personas que trabajan en el departamento.

No obstante, los investigadores dicen que los casos de soborno y el bajo número de gente arrestada y procesada hacen más evidente el impacto que la corrupción puede tener en la seguridad de la frontera y la vigilancia de la inmigración.

“Cualquier cantidad es mala, y una sola persona puede hacer mucho daño”, explicó al medio John Roth, inspector general del Departamento de Seguridad Nacional. “No tiene que estar generalizado”, añadió.

The New York Times dice que en los registros se aprecia que los sobornos a empleados de Seguridad Nacional aún es una práctica vigente. En el 2016 han sido arrestados, están convictos o sentenciados por cargos de corrupción 15 empleados.

El diario reseña que el mes pasado, Eduardo Bazán, agente de la Patrulla Fronteriza en McAllen, Texas, fue arrestado y acusado de ayudar a una organización de narcotráfico a contrabandear cocaína.

Frente a esta situación, oficiales de Seguridad Nacional han reconocido que la corrupción interna es un problema y han contratado a más investigadores de asuntos internos, proporcionaron entrenamiento en ética y comenzando a aplicar pruebas de polígrafo a los nuevos candidatos.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ha realizado cambios adicionales para combatir la corrupción.

En ese mismo sentido, Jet Johnson, secretario de Seguridad Nacional, dio autoridad en el 2014 a Asuntos Internos de la agencia para conducir investigaciones penales por primera vez.

El Times también destaca que a Mark Morgan, un exagente del FBI quien ha investigado la corrupción en la frontera, lo hayan nombrado a cargo de la Patrulla Fronteriza.