Uno de los mejores sitios web jamás
creados fue diseñado para una pequeña empresa inglesa de alquiler de coches. En
serio, dale un vistazo: LingsCars.com. El sitio rompe todas las reglas
concebibles del “buen” diseño web y mirarlo es casi doloroso. Es una obra de
arte.
La estética puede describirse como una
página GeoCities de fines de los años 90, ideada por un payaso degenerado que
se tragó la funda de una almohada repleta de LSD. Es un diseño saturado y
confuso. Usa múltiples fuentes de colores brillantes, algunas intermitentes.
GIFs de gatos y perros corren por la página. El sitio autorreproduce un pequeño
video que interpreta, de forma aleatoria, versiones de canciones pop chinas que
cantan en karaoke algunos de los 10 empleados de Ling’s Cars. Hay una sección
de video para preguntas frecuentes, y una de las respuestas presenta a una
azafata bebiendo una botella de Jack Daniel’s mientras te asegura que el sitio
no es una estafa.
Y realmente no lo es. Diseñado por la
propietaria de Ling’s Cars, Ling Valentine —obvio para cualquiera que pase más
de unos segundos en el sitio, pues su nombre y su rostro aparecen por doquier—,
el sitio es, eminentemente, un truco publicitario para su compañía. Valentine,
quien se describe como la única “magnate ex china de la venta de autos nuevos
en el Reino Unido”, figuró una vez en un episodio de “Dragon’s Den” de la BBC (algo
parecido al Shark Tank de Estados Unidos) y terminó rechazando su ofrecimiento
de inversión; también compró lo que llama un “camión cohete nuclear” —un camión
chino para descontaminación nuclear que lleva detrás un misil gigante— y lo
estacionó junto a la carretera, para consternación de los funcionarios del
gobierno local quienes, en un esfuerzo para acabar con su publicidad en el
camino, giraron una orden para que lo quitara.
El truco publicitario funciona: el sitio
ha recibido mucha atención debido al diseño retro, y Valentine ha arrendado
montones de autos (según sus cálculos, un estimado de 106 192 200 dólares en
coches nuevos en el Reino Unido, solo en 2015).
Hacer uno de los sitios Web más extraños
fue como un accidente para Valentine. Criada en China, emigró en 1997 para
estudiar química de la madera en la Universidad de Tecnología de Helsinki. “No
conseguí la maestría”, reconoce Valentine, “por el tema de que aprender
finlandés es endemoniadamente difícil”. Pero no fue una pérdida total: allí conoció
en línea a su futuro marido, Jon, y se reunió con él en el Reino Unido, donde
obtuvo una maestría en ciencias de gestión ambiental. Después de graduarse,
“busqué un empleo, pero vi que mi marido, Jon, vendía autos, y pensé, puedo
hacerlo mejor que él. Y eso hice”.
Cuando inició el sitio, se parecía a
cualquier otro negocio de arrendamiento en línea de principios de los años
2000. “No tenía entrenamiento Web, excepto por un curso intensivo en Linux que
recibí en Finlandia, pero me las arreglé para montar un sitio Web”, recuerda.
“Empezó a irme bien con el alquiler de autos nuevos, ya que era la época del
primer crecimiento real en ventas Internet”. En 2001, con la ayuda de
estudiantes de la Universidad de Sunderland, construyó un software para
gestionar las relaciones con clientes, llamado Lingo. Y después, en los años
siguientes, el sitio comenzó a expandirse.

CAZADORA DEL ARTE PERDIDO: En vez de
rediseñar su sitio periódicamente, Valentine añade capas, como si fuera una
excavación arqueológica en Sumeria. FOTO: ESPECIAL
Valentine ha trabajado en el sitio
gradualmente durante 15 años (según la parte superior de la página, la versión
actual es 238.20160215). En vez de rediseñar todo el sitio de manera ocasional,
como hacen casi todas las empresas cada pocos años, ella superpone capas de
características a las anteriores. Gracias a Wayback Machine, puedes ver cómo ha
aumentado la complejidad del sitio a través del tiempo, como un fractal de neón
hecho de GIFs. En este momento, el código fuente del sitio tiene una longitud
de casi 4000 líneas. En comparación, el código de Apple.com mide cerca de 500
líneas.
Esa densidad es intencional, como
demuestra la sección Website Advise del sitio, donde los consejos son más
filosóficos que prácticos. “No dejes que pase un día sin cambiar o alimentar o
acariciar tu sitio web, aunque sea con algo pequeño. Si no alimentas el sitio,
morirá”, escribe. “El sitio Web es como una extensión tuya, la persona detrás
del negocio. ¿Estás vivo? Entonces el sitio web debe estar vivo”.
Aunque algunos escritores lo han
proclamado el sitio “más feo” de la Internet, ese juicio podría estar
seriamente desvirtuado. El sitio imagina una historia de la Web utópica y
alternativa, antes que la codicia corporativa y las restricciones de ancho de
banda la convirtieran en un centro comercial digital estéril. LingsCars.com nos
muestra una realidad en la que GeoCities no fue cerrada y eliminada sin
ceremonia alguna, dejando apenas un mito y una tumba oscura en forma de un
torrente de 1 terabyte que solo los valientes se atreven a explorar.
La mayoría de las empresas actuales
utiliza una aburrida plantilla Bootstrap. Visita la página principal de
cualquier startup y verás el mismo diseño, fácilmente remedado. En cambio, el
sitio Web de Valentine, además de generar publicidad para su negocio, es una
respuesta reaccionaria a esta situación. “La w.w.web actual AÚN no es amigable
con el ser humano. Muchas veces enfurezco con otros esfuerzos Web que son
bastante malos en términos de facilidad de uso, y casi siempre resultan
condescendientes”, escribe Valentine. “Si hay alguna diversión, es el tipo de
‘diversión’ de una sala de juntas, el cual es no ofensivo ni chabacano, y ha
tenido que pasar por el proceso de toma de decisiones”.
No obstante, el aburrido diseño web
contemporáneo no debe ser motivo de pesimismo. El diseño minimalista no es
requisito obligatorio, y como demuestra Valentine, un sitio abigarrado no
disminuye las ventas. Tal vez todavía podamos alcanzar esa historia alternativa
de la Web, siempre que la gente esté dispuesta a correr el riesgo de hacer algo
original (incluso si gran parte de la Internet lo considera horrible). Esa
parece ser la lógica operativa que confirió su atractivo kitsch a los primeros
tiempos de la Web.
O como dice Valentine: “A la gente le
gusta lo ‘real’, así que démosle real”.
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Publicado en
cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek