En el mundo casi uno de cada cuatro niños -535 millones- viven en países afectados por conflictos o desastres, a menudo sin acceso a ningún tipo de atención médica, educación de calidad o una nutrición y protección adecuadas, dijo elFondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) en un comunicado de prensa.
En África subsahariana viven cerca de las tres cuartas partes -393 millones– del total mundial de niños que viven en países afectados por situaciones de emergencia, seguida de Oriente Medio y África del Norte, donde reside el 12 por ciento de estos niños.
Las nuevas cifras se publican durante la celebración de los 70 años de trabajo de Unicef por el mundo. Institución creada para proporcionar apoyo vital a los niños y niñas vulnerables después de la Segunda Guerra Mundial.
“Las emergencias que enfrentan hoy los niños más vulnerables amenazan con socavar los inmensos progresos realizados en las últimas siete décadas para llevar asistencia vital a los niños amenazados por los conflictos, las crisis, la pobreza, la desigualdad y la discriminación”, señala la Unicef.
“Unicef se creó para traer ayuda y esperanza a los niños cuyas vidas y futuros están en peligro debido a los conflictos y a la pobreza, y esta nueva y enorme cifra –que representa las vidas y esperanzas de más de 500 millones niños– nos recuerda de manera concluyente que nuestra misión es más urgente cada día”, dijo el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.
Cada día, los niños y niñas de los países afectados por conflictos o desastres se ven obligados a huir de sus hogares, quedan atrapados detrás de las líneas de conflicto y corren mayor riesgo de sufrir enfermedades, violencia y explotación.
Las repercusiones de los conflictos, los desastres naturales y el cambio climático están obligando a los niños a abandonar sus hogares, atrapándolos tras los frentes de batalla y aumentando el riesgo de que contraigan enfermedades o sean víctimas de la violencia y la explotación.
De acuerdo con la Unicef, estas emergencias a las que se enfrentan millones de niños amenazan con socavar los inmensos progresos alcanzados en las últimas décadas: desde 1990, el número de niños que mueren antes de cumplir cinco años se ha reducido a la mitad y cientos de millones de niños han salido de la pobreza.
Las tasas de desescolarización entre los niños en edad de escuela primaria han disminuido en más de un 40 por ciento entre 1990 y 2014.
A pesar de los importantes avances logrados, dice Unicef, muchos niños se están quedando marginados debido a su género, raza, religión, origen étnico o discapacidad; debido a que viven en la pobreza o en comunidades de difícil acceso; o simplemente porque son niños.
“Tanto si los niños viven en un país en conflicto como en un país en paz, su desarrollo es fundamental no sólo para su futuro individual sino también para el futuro de sus sociedades”, dijo Lake.
En México, al igual que las otras 192 naciones donde tienen presencia la Unicef el objetivo es cumplir los derechos de los niños plasmado en la Convención de 1989, ratificada por todos los países miembros a excepción de Estados Unidos.