Envidia por un cacahuate

Las alergias alimentarias, sobre todo la del temible cacahuate, están inscritas en el listado de cosas que atemorizan a casi todos los padres. Así que cuando un niño toma el primero bocado de un chocolate con maní, los progenitores contienen el aliento hasta que saben, a ciencia cierta, que su hijo sigue respirando.

Quienes padecen este trastorno crónico deben estar siempre alertas, sobre todo cuando comen fuera de casa, pues el cacahuate suele ir escondido en los alimentos preparados. Y tener a mano un EpiPen es la única manera de revertir un choque anafiláctico potencialmente mortal, ya que la epinefrina (adrenalina) suele ser inconveniente de administrar y fácil de olvidar (por no hablar de su precio siempre creciente).

Pero una farmacéutica francesa, DBV Technologies, cree tener una solución para millones de niños: la inmunoterapia epicutánea (EPIT), estrategia que utiliza un parche adhesivo para administrar pequeñas cantidades de proteína de maní a través de la piel. Se espera que la exposición crónica y de bajo nivel permita eliminar las reacciones alérgicas. El parche se coloca en el brazo o entre los omóplatos, y se cambia todos los días.

“Activa algunas de las células inmunes iniciales en las capas de la piel que, de esa manera, ayudan a moderar la respuesta inmunológica”, explicó a Medical Sciencies la doctora Stacie Jones, profesora de pediatría en la Universidad de Arkansas. Jones encontró que casi la mitad de los niños que recibieron el parche de dosis baja (100 microgramos de proteína de maní) y la mitad de los que recibieron el parche de dosis alta (250 microgramos) toleraron duiz veces más proteína de maní año tras año, comparados con 12 por ciento de las personas del grupo placebo. El parche tuvo especial eficacia en niños de cuatro a 11 años, y no se registraron efectos secundarios más graves que una leve irritación cutánea.

Jones dice que el parche ha recibido la condición de “vía rápida” para revisión por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, lo que significa que no estará disponible en varios años. No obstante, estudios preliminares sugieren que EPIT es eficaz como inmunoterapia oral, administrando al niño cantidades incrementales de proteína de maní durante un periodo prolongado, a fin de aumentar su tolerancia. Este concepto está respaldado por un estudio convincente llevado a cabo el año pasado, el cual halló que la exposición al maní en los primeros 5 años de vida resultaba en una reducción de 81 por ciento en las alergias al maní. Tal vez cause una angustia tremenda a los padres, pero los resultados son claros: la exposición temprana es crucial.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek