Congelan cadáver de una menor en Gran Bretaña

“Tengo sólo 14 años y no quiero morir pero sé
que voy a morir”, escribió la joven londinense en su demanda. “Creo
que el hecho de ser criogenizada me da una oportunidad de curarme y
despertarme, aunque sea en varios cientos de años”.

La muchacha recurrió a la justicia para asegurarse
de que su madre, que apoyaba la idea, tuviera la última palabra sobre el
destino de su cadáver.

Los padres de la chica están divorciados e,
inicialmente, el padre se opuso a la idea, aunque durante el proceso acabó por
aceptarla.

El juez de la Alta Corte Peter Jackson dictó
sentencia a favor de la muchacha tras una audiencia privada en octubre cuyo
resultado acaba de hacerse público ahora. La joven demandante pidió que
nadie envuelto en el proceso fuera identificado.

La chica estaba muy enferma para acudir a la Corte y
murió poco después, conociendo la decisión favorable del juez, reveló su
defensa. Su cadáver fue trasladado a Estados Unidos, donde existen centros
dedicados a la conservación de los cuerpos con la esperanza de que la ciencia
los resucite un día.

“No es ninguna sorpresa que esta demanda sea la
primera de este tipo en llegar a la justicia en este país, y probablemente en
cualquier otro”, dijo el juez Jackson en su decisión. El magistrado
describió el caso como una “combinación trágica” de la enfermedad de
una niña y un conflicto familiar, alabando la valentía de la demandante.

“Es un ejemplo de las nuevas preguntas que la
ciencia plantea al derecho, quizás, más que nada, al derecho familiar”,
añadió Jackson.

El magistrado describió el caso como una
“combinación trágica” de la enfermedad de una niña y un conflicto
familiar, alabando la valentía de la demandante.

La hija no había tenido contacto con el padre en los
últimos ocho años de su vida, pero este expresó su inquietud por el costo y las
consecuencias de su decisión. “Aunque el tratamiento tenga éxito y la
devuelva a la vida, digamos, en 200 años, podría encontrarse sin ningún
familiar ni recordar”, dijo el padre al juez antes de acabar aceptando la
voluntad de la niña.

Según el diario The
Times
, serán los abuelos maternos los que paguen los 46 mil dólares, que
costará el tratamiento, que se realiza en una institución sin ánimo de lucro,
el Instituto de Criogenización, en Michigan.

Esta organización confirmó haber recibido el cuerpo
el 25 de octubre, que se mantendrá a 196ºC bajo cero a la espera de una
eventual resucitación, tras haber sometido a un proceso que incluye la
inyección de un anticongelante.

El instituto fue creado en 1976 por el profesor de
física estadounidense Robert Ettinger, considerado el padre de la
criogenización, que fue él mismo congelado a su muerte en 2011, a los 92 años.

Ettinger desarrolló la tesis según la cual “es
posible conservar el cadáver indefinidamente” de modo que un día “la
ciencia médica pueda reparar los daños causados por la enfermedad y la
criogenización”.

El Instituto, que cuenta con un centenar de
cadáveres, aclara que no puede garantizar el éxito del tratamiento.