La
invitación era una caja enchapada en oro, que al abrirla aparecía una
televisión plana en la que se presentaba un elaborado video, bien producido,
con el que se invitaba a la boda de la hija de un empresario y político en
India.
Los afortunados –invitados y familias involucradas–
pertenecen a la élite del estado de Karnataka, así como al mundo de las
estrellas de la industria cinematográfica india. La ceremonia duró cinco días, costó
74 millones de dólares, y fue realizada sobre un escenario especialmente
construido como réplica de la antigua ciudad de Hampi del imperio Vijayanagara.
Brahmani, la hija del magnate y ex ministro estatal G
Janardhana Reddy, fue la novia, quien no se libró de las críticas, así como de
que su inolvidable día pasara a los anales de la crónica social como “un despliegue obsceno de riqueza”.
La fiesta matrimonial se dio apenas unos días después
de que el gobierno anunció que invalidaría los billetes de 500 y mil rupias en
un esfuerzo por controlar la evasión fiscal. La medida deja inútil la gran mayoría del efectivo que los indios usan a
diario; millones de ciudadanos hacen largas colas para depositar o
cambiar sus billetes antes del plazo del 30 de diciembre.
Las preparaciones para el enlace empezaron hace varios
meses en el palacio de Bangalore, una
majestuosa construcción iniciada en 1862 y completada en 1944, considerada
atracción turística y un sitio de importantes eventos y programas culturales.
El escenario central de la ceremonia recrea antiguos templos hindúes del imperio
Vijayanagara, y para el cual contrataron a ocho directores de Bollywood,
como se conoce la industria del cine en India. También hay una villa, una
feria, un palacio y una réplica de la famosa carroza de piedra de Hampi. Los
invitados fueron llevados hasta la entrada del lugar en lujosos carros tirados por bueyes.
La organización también incluyó un intenso despliegue de seguridad para
evitar que los medios divulgaran las sorpresas que esperaban a los invitados.
Los números totales cuentan que se gastaron 148 mil dólares en las invitaciones, 2.5
millones en el sari de la novia y 13.2 millones en sus joyas, así como otros
gastos como el pago de 300 policías con perros rastreadores, escuadrón
antibombas y 3 mil porteros.
Janardhana Reddy, el papá de la novia, dijo a los
medios que había hipotecado propiedades para recaudar fondos y que todos los pagos
se efectuaron hace seis meses, cuando se iniciaron los planes.
Entretanto, funcionarios del departamento de impuestos
comerciales le han pedido a los organizadores detalles de los gastos. Políticos
de la oposición se preguntan si las medidas del primer ministro Narendra Modi
contra el dinero negro incluirán a las élites, como este espléndido anfitrión.