El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha causado controversia al nombrar a una figura de la extrema derecha como su principal estratega y asesor. Se trata de Steve Bannon, propietario del portal de noticias Breitbart News y responsable de dirigir su campaña.
El nombramiento levantó críticas de asociaciones antiracistas, que lo vinculan muy estrechamente con la corriente “alt right”, que simpatiza con la supremacía blanca.
La Liga Antidifamación (ADL), una organización contra la discriminación de los judíos, criticó el nombramiento de Bannon señalando que “él y su alt-right son hostiles al núcleo de valores estadounidenses”, dijo en Twitter su presidente Jonathan Greenblatt.
“Los supremacistas blancos serán representados en los más altos niveles en la Casa Blanca de Trump”, dijo un portavoz del líder de la minoría del partido Demócrata en el Senado, Harry Reid.
Sin embargo, la jefa de campaña de Trump, Kellyann Conway, rechazó la imagen de Bannon como un hombre racista.
“Estoy personalmente ofendida que pienses que yo dirigiría una campaña en la que esa fuese una de las filosofías. No lo era”, dijo.
“La gente debería echar una mirada a todo su currículo”, añadió, citando el diploma de Harvard de Steve Bannon, exbanquero de 62 años.
Junto a Bannon y el próximo jefe de gabinete en la Casa Blanca, Reince Priebus, arman un “buen equipo”, siguió Conway, señalando que “ambos tienen la cosa más importante: el jefe los escucha”.
De hecho, Preibus, también presidente del partido Republicano, dibujó las prioridades de los cien primeros días de gobierno de Trump: combatir la inmigración clandestina, bajar los impuestos, definir su política internacional y reformar el sistema de salud de Obama.
“Pienso que tenemos la oportunidad de hacer todo eso por el hecho de que tenemos la Cámara de Representantes y el Senado, y tenemos un Congreso ansioso por hacer el trabajo”, comentó en declaraciones a la cadena ABC, recordando la “paliza electoral” de los republicanos del 8 de noviembre.
La designación de Priebus fue vista como un gesto de Trump a la estructura del partido Republicano, tras una fría relación durante la campaña, y una señal de una gobernabilidad tranquila debido a sus lazos cercanos con el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.
Del lado opuesto, Trump nombró como principal estratega y asesor a Steve Bannon.
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Con información de AFP