Para el jueves, tres estados siguen siendo volados electorales, según proyecciones de Associated Press: Nueva Hampshire, Míchigan y Arizona. Si Hillary Clinton gana los 31 votos electorales combinados de estos estados, ella todavía estará lejos de los 279 votos de Donald Trump, más de los 270 necesarios para ganar la presidencia.
Sin embargo, Michael McDonald, analista de AP, quien enseña ciencias políticas en la Universidad de Florida y administra el Proyecto de Elecciones de Estados Unidos, un sitio web de estadísticas electorales, dice ser escéptico de que Trump haya ganado Wisconsin, como AP proyectó. Si ese estado cambia a favor de Clinton y ella gana los otros estados pendientes, ella y Trump podrían estar en un empate de 269 votos cada uno.
“Tal vez Clinton en realidad ganó Wisconsin”, dice McDonald. “Mira, sólo porque los medios dicten algo no significa que ese sea en verdad el resultado de la elección”.
Hay una advertencia, señala McDonald: los electores desleales. Es raro, pero miembros del Colegio Electoral a veces rompen sus compromisos sobre quién planeaban votar. Ha habido 157 electores desleales desde la fundación del Colegio Electoral en 1787, según la organización sin fines de lucro FairVote.
Pero si Trump y Clinton permanecen empatados después de que el Colegio Electoral emita sus votos en diciembre, quedará en el Congreso decidir quien llega a ser presidente. Ese escenario se ha dado dos veces, en 1800 y 1824, según el Centro Nacional de la Constitución en Filadelfia.
El jueves, el secretario de estado de Arizona reportó que Trump mantenía la ventaja allí con 49.64 por ciento de la votación, en comparación con el 45.3 por ciento de Clinton, y el diferencial del voto era 85,257, con 99.9 por ciento de las circunscripciones reportadas. Mientras tanto, la cantidad de boletas que, para el miércoles, no se habían contado, como las boletas adelantadas y provisionales, eran 627,000, dice la oficina del secretario de estado a Newsweek. “Hay suficiente incertidumbre allí que Clinton posiblemente podría superar a Trump”, dice McDonald. (Según las proyecciones de CNN, Trump ganó el estado.)
En nueva Hampshire, con 100 por ciento de las circunscripciones reportadas, Clinton recibió 47.5 por ciento del voto, en comparación con 47.3 por ciento para Trump, dijo Associated Press. Pero una victoria de Clinton allí no es algo seguro; la diferencia de apenas 1,614 votos entre los candidatos podría estar dentro del margen para que un candidato solicite un recuento. Eso puede darse cuando la diferencia entre los votos es menor a 20 por ciento en el área a ser recontada. (CNN le dio Nueva Hampshire a Clinton.)
En Míchigan, el secretario de estado reportó 47.6 por ciento para Trump y 47.3 por ciento para Clinton, con 100 por ciento de las circunscripciones reportadas, y un diferencial de 13,107 votos. En 2012, Míchigan reportó 2,675 boletas provisionales, por lo que la cifra en 2016 podría ser similar. La suma de esa cantidad de votos no necesariamente cumple con el margen de 2,000 votos o menos que el estado exige para un recuento automático. Aún así, dice McDonald, “habrá algunas boletas provisionales, y Clinton podría ser capaz de recuperar la ventaja allí”.
Luego está Wisconsin, que AP le dio a Trump. McDonald es escéptico, dado que el diferencial del voto allí entre los candidatos es de apenas 27,257, proyectó AP. El rango del recuento allí, dice él, es 0.5 por ciento, y con suficientes boletas provisionales pendientes, podría ser necesario un nuevo conteo.
McDonald dice que Trump tiene más probabilidades de haber ganado la elección, pero debe hacerse más trabajo tras bambalinas en esos estados pendientes. “Ellos simplemente están haciendo sus listas y las revisan dos veces”, dice él.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek