Suena excesivo, y ciertamente
polémico, pero a decir de Kari Poijolainen, experto que anteriormente trabajaba en la Organización
Mundial de la Salud (OMS), tomar una botella de vino al día no es perjudicial
para la salud y añade que, en cambio, abstenerse podría resultar peor que
ingerir licor.
De
acuerdo con el diario The Independent, Poijolainen ha
investigado por décadas los efectos del alcohol en el cuerpo, y según él, beber sólo es
perjudicial para la salud cuando se consumen más de 13 unidades al día, que equivale
a cuatro o cinco pintas de cerveza o a más de una botella de vino, que por lo
regular contiene unas diez unidades.
“El
peso de la evidencia demuestra que beber con moderación es mejor que abstenerse,
y beber mucho es peor que abstenerse, sin embargo, las cantidades moderadas
pueden ser más altas de lo que dicen las directrices”, añade enfático
Poikolainen.
Todavía
no existe consenso de la cantidad de ingesta de vino que no es perjudicial para
la salud. Peter Scarborough, de la Universidad de Oxford, considera que la
medida óptima es un cuarto de copa de vino al día, muy lejos de la botella que
señala Poijolainen como dosis saludable.
Los expertos
coinciden en que una de las desventajas de beber alcohol es el aumento en el
riesgo de enfermedad hepática y cáncer. Y todos reconocen que también tiene una
ventaja: la posible protección contra enfermedades cardiovasculares. La cuota, aún queda pendiente de establecer.