CALAIS.—Un grupo de
personas atestigua el incendio
del campo migrante La Jungla,
en Calais, el pasado 26 de
octubre. Múltiples incendios
se desataron en diferentes
zonas del mayor campamento
informal de migrantes de
Francia, en su tercer día de desmantelamiento, lo que aceleró la partida de los últimos ocupantes. Los
incendios, según testigos,
fueron provocados por
migrantes. “Prendieron el fuego y dejaron que se
propagara”, explicó un joven
sudanés, lo que confirmó las afirmaciones de varios
testigos. Cuatro migrantes
afganos fueron arrestados en relación con los incendios,
informó la prefectura de
Calais. Estos afganos “están
enfadados porque La Jungla
se terminó y no lograron ir a Inglaterra”, señaló otro
testigo. Fuentes locales
afirman que estos fuegos son una tradición, sobre todo
entre algunas comunidades
que tienen la costumbre de incendiar sus hogares
antes de abandonarlos. El
desmantelamiento de este
campamento, en el cual se hacinaban entre 6000 y 8000 migrantes y que se ha
convertido en un triste símbolo
de la crisis migratoria en
Europa, fue anunciado por el
presidente François Hollande
en septiembre, a seis meses de
las elecciones presidenciales
en las que la inmigración se ha impuesto como uno de los
temas principales.